
Además, conversando con el vecino del fondo, me enteré de que cuando se acabe la obra de adelante, van a desarmar el pasillo y ponerle las baldosas de nuevo.
Por las dudas, resulta que también están levantando la vereda y cambiando los caños de desagüe. Esto nadie me lo anticipó, simplemente llegué el otro día y vi lo que faltaba: la vereda misma.
¿Qué habré hecho yo para merecer esto?
Van casi veinticuatro meses de despertar todos lo días más o menos hábiles con compases de martillazos, mazazos, perforadoras y cosas así.
¿Alguien conoce un gualicho, técnica de aromaterapia o cosa similar para resolver este temita?
(De paso, que la foto sirva como recomendación: si todavía no vieron En construcción, denle una oportunidad, que bien la vale.)
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