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28 junio 2011

Yo y mi descenso

Hay un Ariel al que le molestan soberanamente todos los relatos –anticipatorios, in situ y retrospectivos– que versen sobre el Viaje a Europa. Por muchas razones le molestan. Una, claro, es porque es un resentido.
Más vale que soy un resentido. Hoy cualquier pelotudo mayor viaja al espacio. ¿Sabés desde cuándo yo quiero ir? Desde que tenía 3 años, gil. Y hoy viajan gerontes que a esa edad ni siquiera pensaban en volar o en meter un gol. Dejame de joder... –suele escuchárselo decir.

Al Ariel intolerante le gusta el fútbol también, y si bien sus pasiones son más incendiarias que las del otro, ambos son de Boca. Sin embargo, mientras a éste lo único que le importa es que este país, esta ciudad, no se vayan al carajo y mejoren, al otro sólo le importa tener razón. De modo que, aun bostero, al ecuánime le parecen pelotudos los bosteros que festejan, más pelotudos los que se apenan, y más o menos lo mismo de pelotudos le parecen los bosteros ecuánimes, como él mismo.
En mi bosteridad, del descenso gallina sólo me importa su potencia, no su tristeza –ironiza el ecuánime.

Hay otro Ariel, que piensa que todas las cosas deben suceder; y se pregunta: “¿Quién paga las jodas en carteles? Espero que no sea el CABJ...”.

Y hay otro, que es hijo de aquél (y de Román y de Bianchi y de Martín), y que después del Madrid, después de Milán, piensa: “¿Y ahora qué?”.

Después de la saciedad, el desasosiego.

23 abril 2011

Barilete cósmico (y lo que colea)

Gran post éste de Raúl Degrossi, de quien nunca termino de saber si es que existe efectivamente o si es un avatar de Lucas Carrasco.
En cualquier caso, lo que quedan son las palabras.
Gran post con un tema excéntrico pero central (“¡¿explicame vos cómo puede ser?!" Explicame cómo puede ser que la provincia de Buenos Aires tenga 27 diputados menos de los que debería tener y, la Capital, siete más), con varios temas que colean.
Gran post.
Complementariamente, este cable de Télam:

REGIONALIZACION-BUENOS AIRES/

SCIOLI: "NOS VAMOS READECUANDO AL CRECIMIENTO DE LA PROVINCIA
Y EL PAIS"

La Plata, 23 de abril (Télam).- El gobernador bonaerense
Daniel Scioli, aseguró que con el proyecto de Regionalización, “nos
vamos readecuando desde las distintas áreas de gobierno al
crecimiento de la provincia y el país, a esta nueva realidad”.
“Todo el crecimiento que tuvo la provincia, en
infraestructura, salud pública, caminos, y las 5 universidades
nuevas, genera una nueva agenda de trabajo”, explicó Scioli.
El mandatario dijo que se ha planteado el proyecto "de cara
al futuro, la necesidad de regionalizar, descentralizar, generar
arraigo en el interior, agregar valor a los cultivos, sembrar de
parques industriales, darle conectividad a la logística y al
transporte”.
“Esto va a permitir revertir el hecho de que hoy el 70% de la
población vive en el 1 % del territorio de la provincia de Buenos
Aires”, agregó en diálogo con Radio 10.

En ese sentido, explicó que “el resultado del último censo
nos convoca a que tomemos decisiones para que tengamos una
Provincia mucho más equilibrada en su territorio desde el punto de
vista social y económico”.
“Con el licenciado (Santiago) Montoya, todo mi gabinete y un
grupo de profesionales estamos trabajando con estos cambios en la
provincia que viene dando resultados especialmente donde se expresa
la parte en el reordenamiento fiscal, financiero y económico”,
añadió.
Finalmente, Scioli resaltó que “Buenos Aires es una provincia
que ha aumentado el Producto Bruto al doble, tiene la deuda a la
mitad, redujo su déficit y es competitiva. A su vez, tiene fuertes
incentivos a la inversión, que genera empleo, es ordenador social,
y la mejor política social”. (Télam)

21 octubre 2010

Una mañana en Puán / Una tarde en Plaza de Mayo

Llego hoy a la mañana a la facultad casi en hora, entro en el aula mientras un muchachito trosco anunciaba –y una compañera lo secundaba– la marcha de hoy a la tarde, antes de pasar a dar una interpretación de los hechos que incluyó la afirmación de que la Unión Ferroviaria estuvo en River. “¿Estás seguro?”, le pregunté dos veces, y dos veces me contestó que sí. Hice una mueca y callé. Un minuto después, otro alumno intervino: “Yo estuve en el acto del viernes y la Unión Ferroviaria no estuvo”. “Sí que estuvo.” “No.”
***
Compañeros troscos: no se apolillen más, ni apolillen el reclamo de justicia.
Nos vemos en Plaza de Mayo, porque ayer mataron a Mariano Ferreyra.

12 septiembre 2010

Gracias por el chocolate (¡spoilers!)

Ha muerto una visión del mundo. De aquí en más, el cine francés será más aburrido.
Desde 1995, más precisamente cuando terminé de ver La ceremonia, entendí que había al menos dos personas justas en el mundo del cine. Una acaba de morir: Claude Chabrol. La otra, Isabelle Huppert. "Hicimos lo correcto", dice su personaje en la última línea de diálogo del film, cuando ya corren los créditos del final, y ellas, las asesinas (la otra es Sandrine Bonneaire) de una acomodada familia burguesa -a quienes condujeron a su última morada a escopetazos limpios-, van en cana con pitos y matraca.
"Hicimos lo correcto", dice Isabelle, en un oscuro día de justicia.
El anverso de La ceremonia sería Gracias por el chocolate. Ambas tejen familias y asesinos, aunque en ésta los criminales no son trabajadoras no calificadas sino unos industriales chocolateros suizos, quienes, por supuesto, se salen con la suya e imponen su ley. ¡Vamos!, que el chocolate suizo es riquísimo, pero está hecho de neutralidad ante el genocidio y un sinnúmero de secretos bancarios.
De modo que el mundo de Chabrol es de algún modo el nuestro. Un lugar siniestro que es preciso denunciar y transformar. Chabrol ha muerto. Hay más trabajo por hacer.

***
La otra opción es la tarantinesca: cancherearla y hacerse el boludo. "Yo hago pop", la estilización cool de todo, desde la tortura con música de fondo de un policía hasta el horror de la Segunda Guerra Mundial como una picaresca americana: mis chantas favoritos go to Europe. ¡Eh, de carne somos!
"Andá a cagar." Eso o algo así le habrá dicho la Huppert a Quentincito y su Bastardos sin gloria, después de una discusión de la que poco se supo, pero que ni falta que hace: observen el desprecio de la Huppert cuando escucha un aplauso a Tarantino, justamente, en la ceremonia de Cannes.
No va más.

03 julio 2010

Desmundializándonos

El fragor de la lucha ya se extingue,
por doquier, de la muerte la amargura.
Ya el odiado enemigo se distingue
alejándose deprisa en la llanura.

Ya los fieros enemigos se alejaron,
no resuena el ruido de sus botas,
nos pasaron por encima y nos ganaron,
nos dejaron en derrota.

Perdimos, perdimos, perdimos otra vez.

29 noviembre 2009

Apuntes del encierro II (La esperanza es una invención moral)

La transformación más evidente que se dio con la implementación de los programas de enseñanza en contextos de encierro fue una significativa disminución de la violencia entre internos.
Tal vez para aquellos que fuimos formateados por el progresismo ilustrado, ese resultado nos parezca entre obvio, nimio y pedorro; de modo que, tal vez, muchos lo consideren un beneficio colateral de la educación, ya que el principal objetivo de dicho proceso no sería tanto la conformación de una comunidad como la difusión del Saber, la configuración de futuros trabajadores.
Entonces, constatar que la eficacia educativa contempla el amansamiento del hombre, es decir, recordar que la acción pedagógica civiliza, tal vez les (nos) parezca a muchos casi una trivialidad. Sin embargo, es menester recuperar, machacar, repetir una certeza irrefutable, una verdad de Perogrullo que para colmo ha sido acallada hasta el olvido: sin comunidad no hay saber.
El análisis complementario (la demostración del silogismo) consiste en ponderar relevancias: ¿qué es más trascendente: que los individuos accedan a conocimientos disciplinarios –matemáticos, lingüísticos, históricos, biológicos– o que se integren a la comunidad en que dichos conocimientos circulan? ¿Que se agencien saberes particulares o que compartan valores comunes? Nuevamente, llegamos al mismo resultado: ambos objetivos debe perseguir la acción pedagógica, pero si esta fracasa en la socialización de los valores deprecia todo éxito en la apropiación de contenidos curriculares, apropiación que se torna azarosa y contingente, es decir, inútil.
Hasta aquí, el juicio ideológico, conceptual, del proceso universal de escolarización. Más trascendente me resulta el análisis político, material de las experiencias particulares, en este caso, en contextos de encierro.
***
Toda política debe juzgarse por sus resultados. Y más allá de las descripciones voluntariosas del encierro en tanto dispositivo para la reinserción armónica de los díscolos –los delincuentes– en la sociedad, es sabido que dicha reinserción no es más que la quimera idealista con que se legitima la privación de la libertad, cuya finalidad operativa se entiende mejor como castigo de los individuos y reaseguro de la legislación social.
Freud supo proferir un gran aforismo, cuya grandeza radica en la crítica y la delimitación de las esferas de la praxis. Afirmó Segismundo: “Hay tres actividades imposibles: gobernar, educar y psicoanalizar”. “Imposibles” porque carecen de protocolo, porque su método es siempre provisorio, convencional, porque su experiencia necesariamente debe ser contrastada con la realidad material de sus consecuencias.
En tren de jergas, podríamos afirmar que el imperativo categórico –el denominador común éticamente deseable– de toda acción gubernamental, educativa o psicoanalítica es el empoderamiento de las personas, la meta a la que arriban los sujetos que reconocen en sí un poder antes inaccesible o ignorado.
En tal sentido, es innegable que el programa de educación en contextos de encierro tiene mucho camino por recorrer, mucho por mejorar; pero esto es tan cierto como que, a poco de empezar a recorrerlo, reporta beneficios evidentes, por ejemplo, institucionalizar espacios signados no tanto por la coacción y el castigo, como por la persuasión y la solidaridad.
Por otra parte, y cerrando juicio dialéctico entre lo conceptual y lo material, dicho programa no es más que la indentificación de una necesidad y la observancia de un derecho universal: todo niño tiene derecho a la educación.
***
Coda. Coincido plenamente con Estelares cuando cantan: “La esperanza es una invención moral, es la única defensa ante la verdad, que es siniestra y fatal (...) Lo único real es tu libertad, pero es tan fugaz”. Ante cualquier duda, confrontar lo citado con este texto, escrito por César G., quien conoció el encierro de varios institutos y que, en el camino, experimentó el poder de la palabra y otras tantas cosas que registró en compañía de otros chicos en su misma condición.

19 noviembre 2009

Polémica votación: 57 a 1 (adjetivos)


Siguiendo la pista, también podríamos afirmar que el Estado, bien por principios bien por motivos trascendentes, habría legislado previamente las extracciones impositivas compulsivas, la prisión compulsiva, las elecciones compulsivas e incluso la libertad de opinión compulsiva.

18 marzo 2009

Un día normal

Al menos, una mañana normal en el reino de la información. La ayuda pública se deriva a la especulación que enriqueció a pocos hasta que pidieron a gritos por ayudas públicas, que se deriva a la especulación... Todavía gira en falso. Es bueno que se diga. En concordancia con esto, el kirchnerismo rechaza de plano cualquier tratamiento de baja de retenciones: no estamos para subvencionar pisos en Azul o 4x4 en Armstrong o a fondos de especulación contra el peso, inmemorial maniobra de la dirigencia patronal argentina cada vez que les toca asumir con responsabalidad su rol en la historia patria. La guita rara del escolaso, a financiar al Estado. Gran Bretaña, primera abanderada del neoliberalismo (¿qué estará haciendo Margaret Thatcher en estos momentos?), se cae a pedazos.
Ah, sí, también hay marchas por la inseguridad. También por eso es un día normal, pero de los buenos. Y a la tarde se va a poner hermoso: para la democracia, una ley de la democracia.

15 marzo 2009

Antes decían, ahora apenas creen


"¡Estoy harta de la inseguridad, del campo...!", me dice Malala mientras comentamos una encuesta que publica Clarín:
Titular: "Según una encuesta, anticipan la elección para evitar fugas en el PJ"
Bajada: "Para la mayoría de los argentinos el Gobierno adelanta la elección nacional al 28 de junio porque teme una fuga de votos y que se desgrane la fuerza del oficialismo."
Encuestadora: Ibarometro.
Casos: 1.350
Discriminación:
35,1%: "para evitar fuga de dirigentes del oficialismo a otras fuerzas políticas".
24,1%: "para sacar del centro de la escena los problemas de inseguridad y del campo".
16,8%: porque es "mejor realizar una sola elección".
16,5%: "para enfrentar mejor la crisis mundial".

Nada mal para ser una encuesta publicada en el gran diario. 33,3% de los encuestados comparten las razones del Ejecutivo. Del resto, un razonable cuarto podría también apoyar. Buena recepción entonces de la decisión de adelanto. Hasta el diario del toque de atención lo dice en su tapa. Claro que con el equilibrio que lo caracteriza.
Ahora hay que sumar. Con criterio, en lo posible.

22 febrero 2009

Robinsoneadas: los piratas y los paraísos insulares

Todos de pie: entra la bandera de la Isla de Man, una dependencia de la Corona Británica que, a pesar de ser protegida militarmente y legislada por el Estado británico, en rigor no pertenece al Reino Unido. Sino a la Corona. Tal como lo muestra el centro de la bandera, tan excepcional estatus jurídico es un cancán singularísimo, conformado por una tríada tan infusa como la propia Trinidad. Dicha singularidad aplica a la perfección para su uso como paraíso fiscal, uno de los 34 que la OCDE reconoció en 2003, que en 1999 concentraban unos 4,6 billones de dólares en depósitos extraterritoriales. En 1999, hace un década. A esto habría que agregarles otras excepcionales posiciones, como la de Suiza, tanto la de Europa como la latinoamericana, Uruguay, en tanto ambos Estados han ligislado el secreto bancario para la liquidez en ellos estancada. Sin embargo, ante tan prosperidad, la cosa vuelve a percibirse con su pútrido olor. Tanto como para que la Unión de Bancos Suizos haya cedido al pedido del Departamento de Estado de desbloquear el secreto de 250 clientes estadounidenses, sospechosos de haber fugado divisas. Y como no es tiempo de dormirse, en Europa algunos comienzan a exigir el mismo trato para los Estados de la Unión que demanden a Suiza otros desbloqueos. Incluso, algunos ya agitan voces por la desparición de los paraísos fiscales, algunos como, por ejemplo (copio y pego de este post de Manolo): "Strauss-Kahn apuesta por combatir los paraísos fiscales por la vía fiscal, como se hizo con Al Capone" o "El ministro de finanzas de Alemania, Peer Steinbrück, está presionando para que la Unión Europea (UE) ponga fin a los paraísos fiscales".
En general islas, del tesoro, como de antiguo las tenían los piratas; islas de un solo hombre, como la de Man, o tres cuando mucho (la cantidad de piernas mínima para hacer un cancán o de figuras para una pierna de naipes), algo se está pudriendo en dichos paraísos. ¿Volverán las oscuras golondrinas? Y en tal caso, ¿lo harán en cantidad suficiente como para hacer verano en pleno otoño? ¿O antes bien migrarán hacia los nuevos paraísos que se abrirán ad hoc? (En todos los lados se están cociendo habas.)
De pie, se retira la bandera de Gibraltar.

06 diciembre 2008

Ellos son (El silencio frente al espejo)

"Ellos, antes, podían", empieza Saer La mayor.


Los ellos a los que yo me refiero todavía pueden, pero tengo para mí que menos que antes, porque ni siquiera saben qué.
Se sabe: los empresarios anti K (no todos, no pocos), la oposición política, la hemegonía mediática y la coparticipada troupe de figurantes pour la galerie critican al kirchnerismo principalmente por las concreciones de sus proclamas igualitarias o paliativas, mientras callan olímpicamente hasta su propio oprobio el mutis K en cuestiones viciadas de menemismo explícito, como la depredadora extracción minera. En realidad no callan, hablan a favor, en suplementos especiales sobre la "San Juan minera" o la gloriosa Barrick Gold. La cobertura del veto de Cristina a la ley de glaciares no es denunciar el tongo (como ACÁ); es más bien la continuación del esmerilamiento por otros medios, como el ninguneo de la óptimamente noticiable reunión Cristina-Madonna-Betancourt, de un pedorrismo consustancial a la patria mediática, tanto como la reunión Julio César Cleto Cobos-Macri, aunque de mucha mayor envergadura la de las mujeres (que además dan tanto mejor en cámara).En nuestra democracia post-neoliberal, los medios de comunicación constituyen, por y para sí, la tendencia misma. Los medios -en Argentina, explícitamente: la hegemonía del clarinismo- comandan la contrarreforma (¡la opción por los ricos!), conjuntamente con el índice Merval, el Banco Galicia, la Sociedad Rural, el obispado ítalo católico argento y la pareja del momento que aparezca junto a Tinelli. Este es el papel en general de la prensa en buena parte del mundo y, muy particularmente, en la Argentina del Grupo Clarín; al menos tal como lo conocemos hoy, sábado 6 de diciembre de 2008... Porque las acciones de Clarín siguen bajando, lo que se me anuncia como una futura reconfiguración de su constitución accionaria, de la participación en la propiedad de semejante elefante y, por lo tanto, de su injerencia en la historia de Argentina (ese país al que le debe, el gran diario, en definitiva, su existencia.)
Hace seis/ocho años nomás, apuntalaron y reflejaron el abominable tinglado del helicóptero. Sólo así se explica que para ellos el gobierno de De la Rúa marchara sin resistencias evidentes en su portada hasta el 18 de diciembre de 2001: estaban, ellos, los hoy demócratas, los azules y los colorados de antaño, ganando tiempo para la fuga de divisas y su correspondiente pesificación asimétrica, una de cuyas contraprestaciones fue el nefando titular: "La crisis causó 2 nuevas muertes".En estos momentos, en su gozoso afán de estar en cadena nacional (pero privada), persiguen la transmisión perpetua de cada crimen contra la propiedad, en especial de aquellos que también sean contra la vida (de los propietarios y, en caso óptimo, ingenieros). Pretenden justificar su monomanía en piñón fijo por dichos crímenes representando un supuesto crecimiento exponencial, apenas por debajo de la sensación de inseguridad, ya en un putativo punto de saturación. Pero mañana no debería seguir siendo esto.
En el mundo, mientras tanto, otra hora comienza: la hora del crack de Wall Street. La hora en que es inminente la quiebra, la absorción y una mayor monopolización de su banca y de su producción. La hora en que es probable que los bonos del Tesoro estadounidense caigan en default, el quebranto del Estado yanqui y, en tanto, la cancelación a mansalva de los ceros y ceritos que inflaron todas las burbujas, la burbuja. La hora en que "dólar" mutará de valores, de cambio y de uso. Será otra modulación. No se sabe cuál. Algunos pensamos un poco de esto y otro poco de esto, entendiendo según nuestras posibilidades y apostando según nuestros deseos, como debe ser. Hasta gente como Morales Solá suele conservar esas mínimas decencias, aunque mienta con "desde el llano" mientras nosotros revoleamos los ojos, atribulados pero florecientes en medio de los silencios imperiales.

"Ellos son", en definitiva, los violadores de la lengua, el espejo de los lenguaraces de quienes en verdad sartenean a lo pavote con el mango firmemente aferredo: latifundistas, agiotistas y usureros (la gran banca privada), los capitanes de la industria y los dueños de la ferretería. Entre ellos, para nosotros, sólo se trata de vivir. Ojalá esta vez resulte bien.

04 noviembre 2008

La primavera de los osos

Malala y yo vivimos, como buenos osos que somos, en un convertible: un PH al que se accede por su patio cubierto por unas oblongas secciones de fibra de vidrio que se pueden abrir y cerrar (y que se ponga a existir dios sólo para castigarme por mi ignorancia u olvido del nombre de ese tipo de techumbre, o bien, a los hispanos todos, si es que no existiera en nuestra lengua tal expresión). Recién miraba en paz el pedacito de cielo que se deja ver entre todo tipo de paredes, arrenglonado por ese techo transformable en semicielo.
Hace unos días vimos Bad News Bears y a Malala le gustó tanto como a mí: de bastante a mucho. Y eso que es sobre un equipo de béisbol. Pero aproveché para recordar y aprender, por su boca, algunos rudimentos del juego. El (la) final arrojó un claro vencedor moral: los Bears, sobre los Yankees. Estos Bears, los osos digamos, no son, con tal vez un par de excepciones según nuestro juicio, losers, categoría estadounidense cuya improbable importación sólo es posible parafraseando a Chilavert: son “los que no han ganado nada”. Porque es mucho más fácil empatar en el fútbol que en cualquier deporte yanqui, de modo que para ellos quien no gane, pierde. Y peor ahora, cuando la piedra filosofal que transmutó las hipotecas en mercancías y prendas agotó su vida útil, tan corta como la del sistema de exacción de las AFJP. Para colmo, hoy vence su garantía. "¡Go, Bears! ¡Bad news for Yankees!"
Anoche vimos, por la mitad, El gran Lebowski. Y mientras Malala se desmoronaba hacia la paz de un merecidísimo sueño, yo vinculaba una película con la otra. De modo que el Dude me pareció uno más entre los tantos osos –angelino en su caso–, quienes prefieren retacear su ingración en el exclusivísimo caos organizado por el lucro tradicional, que sobreviven a los tumbos evitando la fatiga, sin dejar de desear la falla definitiva de la farsa.
Todo pasa, todo queda, todo llega. Y ahora mismo, en este mismo momento, mientras van a votar o no, bajo el volcán, tengo parte de mi esperanza puesta en ellos. ¡Vamos osos todavía! Yérganse, vayan por las bayas rojas y maduras, y repartan sus abrazos a diestra y siniestra. Son ustedes, chicos. No importa quién gane. La vida es sueño. Y que ahora espere el Valhalla.

22 octubre 2008

Casi regaladas (bastardillas)

Titula Clarín en este momento que las AFJP (así, en general, como siempre) dijeron que la jubilación privada es “rentable y transparente”. No, en serio. Y el entrecomillado no se debe, como era de suponer al leerlo, a que fuera una declaración de las AFJP en conjunto, sino que forma parte de un discurso indirecto libre de unas palabras atribuidas a Sebastián Palla (ese apellido me recordar la redundacia de la desaparecida empresa Sanitarios Ortelli).También entrecomillaron que no era “por la caja”, según habría dicho Cristina. Pero tampoco, porque lo que ella anticipó, según el cuerpo de esa misma nota, es que lamentaría que después la libertad de prensa dijera “que el Gobierno quiere hacerse de una caja”.
Por otra parte, este temita de “la caja” me tiene recontra repodrido. Porque ya no debería suscitar siquiera el más mínimo prurito. Ya que es sabido –y nuevamente demostrado recientemente– que un Estado que no tiene caja es un Estado fallido. Un Estado fallido como Argentina en 2001. O en 1989. O como, según dicen que dijo (“según dicen” porque el link original ha desaparecido) Stephen Wheeler, será Estados Unidos en, cuanto mucho, quince o veinte días, cuando ya no puedan hacer frente a su deuda interna (y empiece el quilombo de verdá).
Pero volviendo a lo nuestro: la reestatización me parece excelente. Aunque siempre guardo mis reticencias porque, según tengo aprendido, el Estado suele funcionar como un prestamista de última instancia (y es sabido que sólo les prestan dinero a quienes demuestran no tener necesidad de él). Sin embargo, ahora (23.43 de este martes 21 de octubre de 2008), a partir de la reacción libre de la prensa (y de un supuesto cacerolacito en Callao y la Santa Fe), me inclino a considerar que mal no va el gobierno. portfolio.com

Por otro lado, y ya que estamos hablando de muchos millones, hago mi contribución al cinismo de este mundo para el caso de que efectivamente haya una transferencia grossa desde las AFJP al Estado (es decir, si la medida y Bonadío llegaron a tiempo): queridos Cristina y Néstor, compren acciones de Clarín (hoy tuvieron las mayor caída en su larga debacle: 20% a la baja) y modifiquen nuestro lamentable sistema informativo. Porfa. Están casi regaladas. En cualquier caso, esperen quince o veinte días.

13 octubre 2008

Módulo proyectual (mercado de futuros)

Henry Paulson (barrilete cósmico si los hay, el Nostromo de Goldman Sachs que antes de saltar al Tesoro se llevó por souvenir unos 500 millones de dólares) les auguró "un gran impacto" por la crisis a los países emergentes.

Por su parte, el cualuncotilinguismo local canta impenitente su reverbero y así se hace eco en el Rosendo paladar de Fraga.


Eric Calcagno distingue, contrasta y refuta: "En conclusión, la profecía autocumplida es peligrosa no sólo porque es falsa, sino porque induce políticas recesivas inconvenientes. Esconde, bajo el hálito del pánico, un combate por el poder."

09 octubre 2008

¿Ironizó?

¿Y qué dicen ahora quienes decían que las retenciones eran sólo para la caja? Si por el momento -por el momento- no hay demasiada histeria colectiva en este país, es sólo por esa caja que, hace apenas una estación, criticaban con desgañitado denuedo.

23 septiembre 2008

Erizando el erizo

Dice Schmidt que, sólo por nombrar a los más poderosos de esta época, los culpables de la decadencia del periodismo se encuentran en la entente Albistur-Fernández-Spolsky, por hacer circular productos patrocinados, cuyo beneficio no es fruto de su consumo sino de la pauta comercial pública que los banca. Sin embargo, digo yo, sabemos que el patrocinio empresarial de las empresas de medios es el axioma de base de toda producción de mercancías de prensa, y mucho más desde que desapareció la sección de Gremiales de los diarios (supongo que más o menos después de la época en que empezaron a desaparecer los gremialistas).
Más allá de los mínimos matices, eso es apenas parte de todo lo que tan perfectamente dice Schmidt en sus ya ocho excelentes intervenciones en los Trabajos Prácticos.

Los medios montan su elocuencia en denuncias de hechos objetables o repudiables. Ejemplo ya canonizado: Indec, a) porque manipula y tergiversa datos clave para saber qué está pasando y b) porque, para lograrlo, el kirchnerismo apela a un sistema de control policial. Perfecto, ponele. Pero una de las informaciones que los medios nunca dan es cómo están ellos mismos, como empresas que son, respecto de ambas cuestiones.
¿Y por casa? Hechos bolsa.

Hoy, mientras hacía una parte de mis supuestas obligaciones laborales, escucho que uno de mis tantos jefes dice: “Me voy a fijar cómo están las acciones de Clarín”. De pronto me encontré diciéndole: “En picada deben estar. Arrancaron a 19 o 21, no me acuerdo”. “Msé, cuando arrancaron...”, respondió él.
Recién me encontré buscando a cuánto cotizaban efectivamente. En el camino, me enteré de que en el tercer trimestre de 2008, el grupo tuvo una ganancia de 138 millones de pesos. Sin embargo, las acciones, que llegaron a costar 32 pesos en algún momento del último año, hoy cuestan 8,90. Percibo el desacople entre valor financiero y la rentabilidad de la empresa y una parte de mí se siente como Jack Skellington cuando dice algo así como: “¡Qué reacción tan interesante!, pero ¡¿qué significará?!”.

Recién veía Filmoteca, el ciclo que sale de lunes a viernes por Canal 7 a las 0.30, presentado y dirigido por Fernando Martín Peña y Fabián Manes. Ya parezco un gacetillero cualquiera. Pero no. No había visto nunca el programa. Una pena. Pero hoy, alegría grande. Pensar qué pasó desde los tiempos de los Sofovich (padre e hijo) hasta la Dra. Lamedi a en Mañana vemos y, antes de acostarse, por ejemplo como hoy, Berlín, de Walter Ruttman (1927) y Buenos Aires, de David José Kohon (1958). Millones de años luz mide el abismo que separa ambos períodos. Y sin embargo son apenas unos 150 meses. Una razón más para ser antiantikirchnerista (todo entusiasmo se parece al cosmos: es finito, aunque no tenga límites).

06 septiembre 2008

¡Doble pensar o muerte!



La verdá, me muero de ganas de ponerle "capitalismo y esquizofrenia", pero como no es mío no no quiero.

08 agosto 2008

Horarios esclavos (de viernes)

Hoy te quiero decir
que hoy no me
decidí tampoco...


Hoy que tengo un rato, entre laburo y la mudanza, puedo decirte que...

...En mis momentos más hoscos, el hecho de que Calamaro sostenga seguir la difícil dirección que sigue el salmón, sobre una melodía de un facilismo con ecos orteguianos (de Palito, que no del Burrito... aunque no sé), revive un poco en mí el momento en que Fito cantaba su lamento sobre preferir estar borracho en el subte. “¿Ah, sí? ¡¿Y por qué no te das el gusto?!”, le respondía para mis adentros ponele que en el 96, mientras esperaba en un kiosco el vuelto de un Beldent (todavía no fumaba).
Pero no. Para qué ser tajantes cuando supongo que nadie ha prescindido de inaugur una época de su vida con una larguísima patinada que, recién detenida contra una pared, nos deja justo en el trasfondo que lleva a los baños, o bien, a la salida de emergencia.
No y no. Porque además Calamaro (y no digo “Andrés” sólo porque me avergüenza, a esta altura de la cultura, llamar por el nombre a mis perfectos desconocidos) convenció a su discográfica –¡cualquier discográfica!– de editar un disco quíntuple al precio de uno doble.
Ese solo portento de artesano, y el hecho de que sea el único cantautor masivo –incluso entre los reivindicados como nacionales y populares– que menciona lo material de nuestra “vida paria en la burbuja inmobiliaria”, sólo esos dos actos, nada más, lo rescatan ante mis ojos de todo ese trasfondo de transas que rige la vida en la vida mainstream.

Ahora, sin embargo, en medio de este rescate calamariano, recuerdo que lo último que supe de él fue su agradecimiento en los premios Gardel, en el que mencionó los “piquetes paquetes”.
Pero ya basta. Ni quiero estar solo nunca más, ni tampoco que mi mente funcione como una mera reacción a la permanente revolución turra actual. Y sin embargo tampoco quiero mitigar la modulación entre (dos) bandos. Porque es una lógica a la que yo –aunque desdeñada por alguno de los bien retornados Trabajos Prácticos–, por el momento, no puedo ni quiero no suscribir, aunque más no sea por lo que dice Chabrol: “Hay dos clases de personas: los burgueses y los que quieren llegar a serlo”.

Hoy me quedo a escuchar

algunas canciones preferidas

O no, mejor no.
Mejor me voy volando a lo de Rolo, que por suerte no es un típico vigilante medio argentino.
Así que voy con gusto allí, donde me comprendan y me dejen vivir a mi modo.

23 enero 2008

Bolsa de valores: a la baja

¡Ay, la fama, la fama! Maldita estragadora que levanta monumentos desde el barro, luego esparce pátinas perfectas sobre objetos que no lo son y así nos arrebata la chance de tocarlos y, por consecuencia, de conocerlos al dedillo. La fama y la genialidad son las hijas putativas de dios y la trascendencia, conceptos derivativos nunca corroborados que circulan orondos por la opinión y el juicio (como si estos fueran la misma cosa).
Como iba diciendo: Malala se compró un futón. Para el estreno, El Padrino III. El plan perfecto: observar, entre el sillón y el dvd, el magnificente ocaso de una familia brutal, en la consabida solvencia de un cineasta mayor. Coppola, el renovador de las formas del cine estadounidense, y el final de su obra consagratoria.
Ni mierda: El Padrino III es un fiasco. Hace unos días habíamos visto las otras dos. La primera, impecable, como podría esperarse de quien dos años después dirigiría La conversación, ese perfecto panegírico del encierro y la paranoia. La II, con su narración paralelística, oscila entre la belleza y la intrascendencia, amén de que como historia cerrada queda boqueando, invocando ansiosa una secuela. Pero la secuela llegó dieciséis años después, podríamos decir, ya en las postrimerías del talento del director, quien entregaría sólo una muy buena película más (Drácula). Incluso hay planos que parecen sacados Drácula, en una suerte de ensayo que le perpetra a la saga una fatal ruptura de su primigenia isotopía estilística. (También Al Pacino practica, para el futuro, su rol genérico de galán maduro con que asombraría a nadie en Perfume de mujer.)
De modo que en mi misérrima bolsa de valores, Coppola cae un 8 por ciento y ratifica la tendencia volátil del mercado, tal vez como efecto contagio de la crisis mundial, correlato financiero de un mundo desbaratado por sus propios dueños.
(Por el contrario Alta fidelidad sostiene estables sus valores, con una leve tendencia al alza.)