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10 agosto 2011

No, gracias; recién tiré

El tongo con que sostienen su poder las grandes corporaciones financieras consiste en multiplicar su alcance y expandir su propio volumen. Al principio, era su volumen de acreencias y de deudores. Pero en 1973, ya liberados del grillete de oro, desarrollaron otros productos; por ejemplo, los paquetes de deuda. El glamoroso riesgo del apalancamiento tuvo a su vez su correlato (económico-político) en las mayores corporaciones mediáticas (del australiano Murdoch al argentino Magneto, pasando por Turner, el yanqui neto). En realidad, toda corporación financiera o industrial tendió a beneficiarse, a expensas de lagente, el pueblo, al que están destinanados actualmente los siderales ajustes.
El tongo funcionó como la venta de cigarrillos. Al principio, hasta los 60, decían que hacía bien; después, lo vendieron con un toque de distinción. "Bueno, no, no hace bien. (En realidad puede matarte.) Pero decime si no queda bien. ¿No vas a aceptar ese riesgo?"
¡Enfisema!

22 mayo 2011

Nuestras tareas políticas

Bueno, ya está. Lo anunció Cristina: Filmus-Tomada en Capital.
Ojalá que la próxima sea con internas, pero ésta es sin duda una gran fórmula. Malala y yo estamos contentos: vamos a votar al candidato que más nos convenció. Y también a Filmus, obvio.
Y listo ya: basta de chicanas.
Sólo todos unidos triunfaremos.
Así que ahora, a militarla, porque la mayor parte de los porteños no quiere ni en pedo cuatro años más de amarillismo.
Así que empecemos por acá.

Sin embargo, hace unos días, aparentemente, la tortilla se dio vuelta, y salieron Macri, Lemus y Vidal a anunciar que la mortalidad infantil fue en 2010, en la capital de Argentina, la más baja de la historia.
Yo me enteré bajando del subte, con esas gigantescas publicidades amarillas.
Enseguida dictaminé: mienten, es falso, nuevamente mandan fruta.
Bueno, no, la cifra es cierta.
Y sin embargo...
El Gobierno porteño adjudica la baja de la mortalidad infantil a las políticas de salud y asistencia social porteñas. En principio, sería raro que así fuera, puesto que la subejecución de las partidas de salud fue una constante del gobierno Pro: nunca se ejecutó más del 73% del presupuesto. (Por cierto, ese “ahorro en salud” tampoco sirvió para que la Ciudad no se endeudara a ritmo creciente en todo el mandato de Macri.) Más lógico es suponer que la reducción de la mortalidad infantil en 2010 sea consecuencia del formidable impacto de la Asignación Universal por Hijo implementada por el gobierno nacional en noviembre de 2009.
Complementariamente, Macri dijo que se redujeron las brechas entre los barrios pobres y los ricos, afirmación que debería sonrojar a jefe de Gobierno. Este cuadro es suficiente para demostrar la mentira:
Acá, un post más detallado y específico.

Bonus track: la mortalidad infantil en el mundo.

29 diciembre 2010

Hace calor

Ayer conversábamos con Malala sobre si el gobierno debía o no dar la cara por los cortes de luz. Terminamos discutiendo. (Unos veinte segundos: hace calor.)
A mí me parece que si el gobierno sale a hablar ante los micrófonos sobre todos los incendios que prende la Contra, terminará pareciendo un bombero y, lo peor, insinuando que el país se incendia.

“Los incendios que prende la contra.” No lo digo paranoicamente, en serio; sino en el sentido del prende y apaga: un juego de una realidad binaria en el que sólo se pondera una parte (la que menos favorece al Gobierno).
Por ejemplo, últimamente:
* Millones de personas con déficit habitacional, unos miles que ocupan y unas patrullas nocturnas que balean por aquí y allá, apoyadas por “vecinos de la ciudad”.
* Un transporte público con puntos deficientes, reclamos gremiales en una interna sindical caliente, con cortes de vía y treinta muchachitos que la emprenden contra la policía;
* Un montón de grados de temperatura, otros tantos “vecinos de la ciudad”que Protestan Contra el Apagón, y para colmo lo hacen quemando gomas.
Hay que enfocarse, gente: no todos los problemas se encaran igual ni se resuelven igual, aunque hay que resolverlos todos.

Claro que en general la Contra Prende en lugares donde ya hay un colchón de hojas secas (de diarios viejos o yuyos). Sin embargo -aunque tal vez sea yo- no recuerdo haber leído de la Contra nada serio (datos duros, proyectos) ni sobre el déficit habitacional, ni sobre la rearticulación e innovación del sistema de transportes de nuestra megalópolis, ni sobre cómo anular los rigores de nuestro solsticio de diciembre ni el rigor mortis de nuestros zombis que prenden gomas en medio de barrios con 35 grados y sin electricidad.
Y sin embargo son problemas graves, radicales (el verano en sí, no tanto), que deberán ser tratados rigurosamente (casi tanto como el de la seguridad), porque no sólo serán temas de campaña en general, sino también de la que será nuestra plataforma política, nuestro proyecto, nos guste o no.

Y para que finalmente se vaya Macri, hay que dejar de pensarlo como un idiota, así como también a la gente que lo apoya. Seamos claros: no existen tantos idiotas. (Y si sí, ojo: a hacerse cargo de nuestra propia idiotez, porque somos hijos de nuestro tiempo.) A los irreductibles que piensan que sí que son todos unos idiotas, les pediría que lo conversen con ellos y les encuentren a los vecinos algún tratamiento diferencial que excluya el encierro y el exterminio simbólico.

Ojo que Cristina tiene que dejar la presidencia dos meses antes de cumplir 63, y todavía es muy joven para hacerlo. Antes, hay que ganar elecciones.

17 febrero 2010

Viajar desde Constituyentes y Beiró hasta Senillosa y Goyena es más fácil si uno se sube a un taxi y encara por avenida San Martín. Sin embargo, se puede hacer más bien arduo si San Martín está cortada por "piquetes de vecinos". Ojo: no piquetes de desocupados, es otra cosa. Los piquetes de vecinos no son denostados; en este sentido se parecen a los piquetes de los Garcas de Enlace. Pero tampoco tanto: los piquetes de vecinos no son transmitidos hasta el hartazgo por TN. Bah, en realidad, creo que ni siquiera fueron mostrados. Y eso que estamos hablando de piquetes de vecinos de clase media, que hacen visible su justificada indignación prendiendo decenas de fogatas que pudimos observar al desviarnos por calles aledañas a San Martín y que, en ciertos puntos, tornaban irrespirable el aire.
-¡Altísimo quilombo, eh! Supongo que TN con lagente mostrará este indignado caos -dije con sorna, aunque suponiendo que, al llegar a casa y prender la tele, finalmente veríamos alguna que otra imagen de la humareda y la bronca ciudadana. Como para cumplir, viste. Pero no, ni a patadas. Como aquel diciembre de 2001, cuando sólo Rial transmitió la movilización callejera, sólo Canal 26 mostró algo.
La revolución, ya lo sabemos, no será televisada. Pero si bien el corte de hoy de la Darío Santillán en un solo punto de la 9 de Julio tuvo su cobertura, las decenas de cortes con fogatas no.
Claro: hay que cuidar los ortos de los Macri, de los Rodríguez Larreta, de los Santilli y, desde ya, los de Edenor, que al fin y al cabo son ortos amigos, puesto que le ponen la tarasca al periodismo independiente. De modo que decenas de esquinas iluminadas por el fuego y ennegrecidas por el humo, decididamente, no-son-noticia.

Al menos pudimos ver en acción a la policía metropolitanga, que, ataviada con capotas fluorescentes y gorritas cuadriculadas en blanco y negro, indicaban con lucecitas de colores que había que doblar en esta esquina, y no en aquella. Al final, no entiendo para qué desarmaron la guardia urbana, si en definitiva hacía las mismas boludeces que los metropolitangos y sin necesidad de las pistolas picaneras de Monjenegro.

08 diciembre 2009

Minoridad

Hace una semana nos pidieron a nosotros entre otros que difundiéramos el caso de

Javier. Unos días antes, Malala y yo habíamos coincidido –en distintos momentos– en no considerar el asesinato de Sandra Brickman como un caso más. Tenía olor a garrón y montaje.

*
Apareció la hija de Claudia Barrientos raptada hace unos diez días. Nos enteramos de que, en su liberación, intervino dios y maría santísima, porque si no, quedaba bajo las garras de la trata. ¿Te acordás Pino de qué se trata?
*
Rubén Carballo murió semanas después por no poder entrar –a pesar de tener su entrada en el bolsillo– al recital de Viejas Locas.
*
Apareció la familia Pomar. Al parecer fue un accidente:
*
Desplaza Stornelli al jefe de la Policía Departamental de Lanús, tras el asesinato de un joven de 22 años.

*
Nadorowski, al parecer, está un poco podrido.

Apuntes del encierro IV (mi personal ejercicio de escritura)

Pelotero es puterío (y “puterío” es “prostíbulo”)

X cayó por asalto,
por robo a mano armada.
Nadie salió herido,
tal vez...
Menos X.
No tiene 18 años.
Su hijo tiene 2
y lo mordió un perro;
mientras él estaba adentro.

Antes de caer, vivía en La Paternal.
Se llevaba muy mal
con la novia.
El Viejo,
el que no fantasmea ni le podés fantasmear,
le ofreció un trabajo cuando salga:
security de su pelotero.

13 noviembre 2009

El Gobierno Delfín (medio mandato)

Fijado como el culo a la ley del menor esfuerzo, Mauricio Macri invita al todos los ciudadanos a participar en la tarea –en principio ad honorem– de vigilantear a los empleados municipales (a quienes a su vez ya les había cursado la misma invitación).
Es cierto que el luciferino tridente Palacios-Montenegro-James arde un poco menos hoy. Sin embargo, el núcleo sobrevive y, en él, el verbo macrista enciende miles de pares de ojos que, de pronto, ven su misión: denunciar. Denunciar uno mismo, dejar de delegar; el Estado no se puede encargar de todo, porque además es muy corrupto. Nosotros, no, los ciudadanos PRO. O nuestra ecuánime política laboral: “Si me jodés te echo”.
Control, de esto se trata. De eso y de lo que dijo la doctora Lucía Quiroga, la jefa de área del Borda que echó a dos concurrentes que denunciaron la situación: “El problema del hospital es básicamente la deficiencia edilicia”. Ese es el otro gran punto.
Lo demás son contingencias, meras etapas de la política desmanicomialización macrista, consistente en destruir un gran establecimiento estatal para abrirles el mercado a muchos pequeños manicomios privados. Lo mismo que viene haciendo con la educación pública porteña.
Pero el punto es la cuestión edilicia, inscripta –desde ya– en el negocio inmobiliario, horizonte de buena parte de la construcción macrista.
Porque con el negocio inmobiliario se ejerce de paso un control del territorio por medio del valor de la vivienda, cerrando así el círculo virtuoso de la derecha: lucro y control.
¿Hasta cuándo?

05 septiembre 2009

Picadito (hegemónicas emergencias residuales)

Cuántos periodistas, digamos mejor, cuántos compañeros de rubro desean revivir la sensación de trabajar en algo aventurero, ya riesgoso ya curioso, innovador o desconocido. Escribir (y diseñar) algo aún no escrito (ni diseñado), y olvidar de una vez este período de permanentes reescrituras genéricas, casi cristalizadas, más o menos estilizadas.
Los artículos, las notas, los segmentos, las secciones... los separadores y hasta incluso también las publicidades (propaganda, bah) que llenan sitios internéticos y páginas de papel de los grandes medios vienen reportando menos a su credibilidad que a su prosperidad, satisfacen asimétricamente las expectativas que los presuponen (la información y el lucro). Se enfrentan diariamente con escollos para consolidar el pacto de lectura. Puestos a buscar la verdad que sea rentable, el lucro hegemonizó la información. Hace rato.
***
Acabo de escuchar por Canal 7 el discurso del cardenal primado de la Argentina (es decir, el Arzobispo de Buenos Aires) hablando sobre los "volquetes existenciales, de hombres y mujeres que son despreciados y los chicos que no caben, que son despreciados, se los trata como mercadería", según transcribe La Nación.
Y si bien sólo Canal 7 cubrió la explícita referencia del Cardenal a la situación de la ciudad de Buenos Aires, al parecer estamos en campaña: Iglesia Católica Argentina para Todos, bien compendiada esta vez por Clarín.
Abel dice esto al respecto.
***
¿Viste que ahora Clarín cuelga enseguida los videos con los goles de los partidos? Eso tiene valor.
***
-Malala, leí de los estromatolitos en Clarín.
-¿Dónde?
-En Clarín, en Clarín.
-¡¿Compraste Clarín?!
-Nooo. En Clarín [dije señalando el monitor].
-¡Ah! En el blog de Clarín...

12 agosto 2009

Arde Buenos Aires (kill the poor)

Así como el Gobierno de la Ciudad ya ha decidido desalojar -vaya a saber uno con qué fines- el edificio donde funciona actualmente su Ministerio de Salud, y en virtud de ello les indica a sus empleados que se vayan buscando otro lugar para seguir desarrollando sus tareas, Macri también continúa dando su batalla por la recuperación del espacio público, siempre y cuando esté siendo usado por los ciudadanos más empobrecidos.
"Ayer" fueron los desalojos de los hotelados.
Hoy fue el turno de otros. Hace unas horas nomás, desalojaron el local donde funcionaba la Asamblea de Almagro, que era usado por cartoneros de la ciudad, esos que llevan pantalones y chaquetas con franjas fluorescentes y que el gobierno delfín muestra como ejemplo de su política laboral. Hubo diez heridos (entre ellos cuatro periodistas) y todo fue ordenado por la Fiscalía Contravencional número 2 (ver acá, acá o acá)
Mañana, tal vez sea el turno de IMPA, decana de las instituciones recuperadas. En principio, por orden judicial de Hugo Vitale. Pero lo cierto es que, más allá de quién sea el que dé la orden, lo que existe es una unidad de concepción en el gobierno macrista, el gobierno del-fin, el gobierno más antipobre de que, al menos yo, tenga memoria.

22 febrero 2009

Robinsoneadas: los piratas y los paraísos insulares

Todos de pie: entra la bandera de la Isla de Man, una dependencia de la Corona Británica que, a pesar de ser protegida militarmente y legislada por el Estado británico, en rigor no pertenece al Reino Unido. Sino a la Corona. Tal como lo muestra el centro de la bandera, tan excepcional estatus jurídico es un cancán singularísimo, conformado por una tríada tan infusa como la propia Trinidad. Dicha singularidad aplica a la perfección para su uso como paraíso fiscal, uno de los 34 que la OCDE reconoció en 2003, que en 1999 concentraban unos 4,6 billones de dólares en depósitos extraterritoriales. En 1999, hace un década. A esto habría que agregarles otras excepcionales posiciones, como la de Suiza, tanto la de Europa como la latinoamericana, Uruguay, en tanto ambos Estados han ligislado el secreto bancario para la liquidez en ellos estancada. Sin embargo, ante tan prosperidad, la cosa vuelve a percibirse con su pútrido olor. Tanto como para que la Unión de Bancos Suizos haya cedido al pedido del Departamento de Estado de desbloquear el secreto de 250 clientes estadounidenses, sospechosos de haber fugado divisas. Y como no es tiempo de dormirse, en Europa algunos comienzan a exigir el mismo trato para los Estados de la Unión que demanden a Suiza otros desbloqueos. Incluso, algunos ya agitan voces por la desparición de los paraísos fiscales, algunos como, por ejemplo (copio y pego de este post de Manolo): "Strauss-Kahn apuesta por combatir los paraísos fiscales por la vía fiscal, como se hizo con Al Capone" o "El ministro de finanzas de Alemania, Peer Steinbrück, está presionando para que la Unión Europea (UE) ponga fin a los paraísos fiscales".
En general islas, del tesoro, como de antiguo las tenían los piratas; islas de un solo hombre, como la de Man, o tres cuando mucho (la cantidad de piernas mínima para hacer un cancán o de figuras para una pierna de naipes), algo se está pudriendo en dichos paraísos. ¿Volverán las oscuras golondrinas? Y en tal caso, ¿lo harán en cantidad suficiente como para hacer verano en pleno otoño? ¿O antes bien migrarán hacia los nuevos paraísos que se abrirán ad hoc? (En todos los lados se están cociendo habas.)
De pie, se retira la bandera de Gibraltar.

30 septiembre 2008

¡Es la tarasca, idiota! (o sin coma)

Ahora que todo el mundo se ve mutuamente en bolas y que cualquier poronga está hecho cajeta, ahora, después de tanta abstinencia malsana, de verdad, no sólo la justicia cordobesa sino incluso hasta el mismísimo Grupo Clarín vuelven por la línea del dinero en el caso del asesinato de Nora Dalmasso. Sólo porque uno de los presos por falsificación de documentos de propiedades se le ocurrió decir lo que casi todos intentaban callar y sólo algunos cuchichearon Para Ti: que el viudo (que perdonó post mortem a su fallecida esposa) era el testaferro de De la Sota. O será porque tal vez, ante la depreciación de las monedas y acciones empresariales, la verdad se ve revalorizada. Qué sé yo.

(No linkeo nada porque lo vi por TN y, hasta el momento, todavía la información no está virtualmente socializada.)

Actualización: en La Nación había aparecido esto el lunes.

08 agosto 2008

Horarios esclavos (de viernes)

Hoy te quiero decir
que hoy no me
decidí tampoco...


Hoy que tengo un rato, entre laburo y la mudanza, puedo decirte que...

...En mis momentos más hoscos, el hecho de que Calamaro sostenga seguir la difícil dirección que sigue el salmón, sobre una melodía de un facilismo con ecos orteguianos (de Palito, que no del Burrito... aunque no sé), revive un poco en mí el momento en que Fito cantaba su lamento sobre preferir estar borracho en el subte. “¿Ah, sí? ¡¿Y por qué no te das el gusto?!”, le respondía para mis adentros ponele que en el 96, mientras esperaba en un kiosco el vuelto de un Beldent (todavía no fumaba).
Pero no. Para qué ser tajantes cuando supongo que nadie ha prescindido de inaugur una época de su vida con una larguísima patinada que, recién detenida contra una pared, nos deja justo en el trasfondo que lleva a los baños, o bien, a la salida de emergencia.
No y no. Porque además Calamaro (y no digo “Andrés” sólo porque me avergüenza, a esta altura de la cultura, llamar por el nombre a mis perfectos desconocidos) convenció a su discográfica –¡cualquier discográfica!– de editar un disco quíntuple al precio de uno doble.
Ese solo portento de artesano, y el hecho de que sea el único cantautor masivo –incluso entre los reivindicados como nacionales y populares– que menciona lo material de nuestra “vida paria en la burbuja inmobiliaria”, sólo esos dos actos, nada más, lo rescatan ante mis ojos de todo ese trasfondo de transas que rige la vida en la vida mainstream.

Ahora, sin embargo, en medio de este rescate calamariano, recuerdo que lo último que supe de él fue su agradecimiento en los premios Gardel, en el que mencionó los “piquetes paquetes”.
Pero ya basta. Ni quiero estar solo nunca más, ni tampoco que mi mente funcione como una mera reacción a la permanente revolución turra actual. Y sin embargo tampoco quiero mitigar la modulación entre (dos) bandos. Porque es una lógica a la que yo –aunque desdeñada por alguno de los bien retornados Trabajos Prácticos–, por el momento, no puedo ni quiero no suscribir, aunque más no sea por lo que dice Chabrol: “Hay dos clases de personas: los burgueses y los que quieren llegar a serlo”.

Hoy me quedo a escuchar

algunas canciones preferidas

O no, mejor no.
Mejor me voy volando a lo de Rolo, que por suerte no es un típico vigilante medio argentino.
Así que voy con gusto allí, donde me comprendan y me dejen vivir a mi modo.

Desvaríos (a palazos) sobre el estado de excepción

A mediados del 89 y de mi secundario, en alguna hora muerta, leía algo así como un chiste ramplón y autocomplaciente en una fotocopia manoseada. (Hoy sería un mail spameado... o un post, o un comentario.)
Del chiste –montado sobre una estadística sotreta que desagregaba, de a miles y de a millones, a los integrantes de categorías como presos, inválidos, desocupados, menores, jubilados, amas de casa–, resultaba que los únicos que realmente trabajábamos en este país éramos el autor y yo –yo en tanto lector, esa vez, de ese texto–.
Acaso haya ladeado una sonrisa, fruto del rencor ante su gracia acotada al tiempo de la lectura –y no sin antes representar a todos los demás como enemigos íntimos–. O, acaso, fruto del hastío ante las reacciones retóricas no tanto de la exclusión como del ansia de lucro.
El hecho es que hoy, de mera volea y ya que vuelve a mí, recupero aquella fotocopia como un corcoveo del medio pelo contra espuelas que desangran mejor las ijadas de otros matungos, peor nutridos.
El hecho es que hoy ese chiste se me hace un ritual contra el estado de excepción:
“...en el nuevo milenio, hasta las democracias representativas más avanzadas están afectadas por una crisis originada en el vaciamiento del Estado-nación (...) que chamusca aquel poco consenso recogido hasta ayer, y perpetúa el 'estado de excepción' analizado por Giorgio Agamben, reactualizando el homo sacer".
Porque:
“Es el trabajador la expresión del moderno homo sacer en la sociedad regida por la lógica del capital. Su vida desnuda queda en entredicho desde el momento mismo en que se ve obligado a poner a disposición del capital no sólo su fuerza de trabajo sino su cuerpo viviente.”

Hoy, en plena vida paria, no sé cuál sería la alianza que integraría en sí tanto la necesidad como la potencia de la transformación política. Justamente hoy, cuando ni siquiera un trabajador en blanco ve asegurada su pertencia a la polis.
Tal vez lo logren ellos, junto con sus guardias republicanos, que –con con salarios de al menos tres lucas y la función de disgregar movilizaciones– terminen, como en un desquiciado delirio de Tom Sawyer, rescatándonos a todos del estado de excepción.
A palazos, desde ya.

El chiste, de acá.

14 junio 2008

Sol de junio

“Detuvieron a De Angeli”, me había dicho Malala, y junto con el sol menguante de la época le daban el golpe de muerte a mi dormir. “Los tienen que meter en cana a todos”, le comenté con el luctuoso carácter del sueño y ya desde temprano empezaba la mala sangre.

Hace unas horas, Malala, asomada a la ventana, me dice: “Hay cacerolazo”. “Ya iba a llegar”, pensé, luego del amague de ayer y la agitación mediática de hoy. Decidimos bajar. Por el viaducto Carranza pasaban no más de noventa personas, escoltadas por una maltrecha camioneta negra con la consigna basta kristina pintada con brocha blanca y dos patrulleros. Detrás, el tránsito particular y de pasajeros. Noventa gatos locos con banderas de mundial.

Fuimos hasta el cajero (a pagar) y de vuelta Malala entró en un bazar. Yo esperé afuera fumando un cigarrillo. Miré hacia el norte, y vi a lo lejos el sol reflejarse en los ventanales de los edificios de Cabildo y luego, a un par de metros, la consabida propaganda de vía pública: día del padre en el solar. con una compra superior a los 200 pesos, te llevás un cap de la martina.

El sol de invierno calienta mejor en el corredor norte de la ciudad.

16 marzo 2008

Yendo de casa al trabajo y de Capusotto a Palau

Diego Capusotto según Rolling Stone

El viernes pasado fui a La Catedral para festejar el cumpleaños de mi amiga Luz. Hacía rato que no iba allí, así que en parte me asombró lo cambiado que estaba el lugar, si bien conserva su clásica entrada de tugurio y sus oscuras escaleras-pasadizos, ya arriba, su salón está dispuesto para satisfacer a la folclórica gringuería y el vegetarianismo consuetudinario. No está mal de todos modos; al menos se puede fumar y fumar, como en los viejos buenos tiempos de aquella Buenos Aires festiva previa a Ibarra y Macri.
Mi asombro se completó antes de entrar en el ámbito. Parado frente a la mesa de entrada, medio perdido por desconocer el protocolo, le digo a la recepcionista: “Hola...”. En eso noto que a mi izquierda había un cabello menos enrulado que revuelto que me causaba cierta gracia inconsciente. Lo miro apenas, casi de soslayo. “Hola...”, le repito mi demora a la recepcionista. Y ahí caí: volví a mirar de frente al sujeto y vi lo que suponía encontrar. Era Capusotto. Me reí –no pude evitarlo– y, casi para justificar mi impertinencia, le dije: “¿Qué hacés? ¿Cómo andás?”. “Bien, todo bien, loco. ¿Y vos?” “Vengo al cumpleaños de Luz”, fue tanto mi respuesta para él tanto como la continuación del intercambio con la recepcionista.
Un rato después cayó Santaolalla.

Hoy domingo fuimos al trabajo con Malala. La inminente salida de una nueva revista femenina en medio de un cierre general para el resto de las revistas que se preanuncia agitado fue el motivo de la excepción a la regla. Raro todo. El espacio de trabajo, casi desierto, con algunos sujetos –como yo– en short y camiseta, me resultó tan familiar como siniestro. Y aun así, su parque a pleno sol, invitaba para la ensoñación de creer que ese jardín, ese roble, esos álamos, en alguna medida me pertenecen. Y no es mentira.

Mientras tanto, en Buenos Aires, otra hora comienza. La hora 25, con el correspondiente desembarco de Palau y su tufillo a “la continuación de la guerra por otros medios”. Va a estar bueno Buenos Aires, ta bien. El tema es cuándo. "Y, Mauricio... calculale un fangote así de grande..."

24 enero 2008

¿A ver a ver cómo es eso?

Si uno hoy hace la búsqueda «“tren bala” rosario córdoba», encuentra como segundo acierto una noticia de Clarín, de abril del año pasado, en la que dice que el tren de alta velocidad costará unos 1320 millones de dólares. Tal información es confirmada por Perfil, La Voz y La Gaceta, digo, como para dármelas de federal. La Nación por su parte, siempre mucho más metódica en el seguimiento de las cuentas oficiales –en general cuando estas son kirchneristas o aliadas–, coteja los anuncios con lo que figura en el presupuesto para este año y afirma que el costo total de la obra, según lo presupuestado por el mismo Ejecutivo, asciende a 11.627.415.143 pesos.
Por lo que se ve, es más caro el camino rumbo al NOA. Por otro lado, el proyecto arrastra el halo nocturno de toda modernización megalómana, al menos en un contexto como el argentino, con déficit infraestructurales muchos más urgentes. Aun así, para un proyecto de tal envergadura, no parece doloroso abonar cuatro cómodas cuotas anuales de 900 millones de dólares, con tal que lo terminen, claro, y podamos al mediodía comer un dorado en Rosario (pongamos que en la bajada España) y tomarnos un fernet en Córdoba capital ya a la tardecita. Todo sea por la integración argentina.
Más o menos esto último habrán pensado Cristina Fernández y Mauricio Macri cuando acordaron llevar adelante acciones conjuntas para el soterramiento del ramal Sarmiento e los tramos Caballito-Liniers-Moreno. Según La Nación, “el Gobierno evaluó que no le convenía enfrentarse con un mandatario que ganó con el 60 por ciento de los votos y Macri concluyó que a él tampoco le servía quedar fuera de la lista de obras que financia la Casa Rosada”. Yo hasta podría compartir la descripción. Lo que no termino de entender, más allá de que una de las empresas que llevará adelante las obras pertenece a un primo de Macri, es cómo puede costar casi lo mismo el tendido de 700 kilómetros de un tren de alta velocidad que soterrar 32 kilómetros de un tren decimonónico. Cuesta 1000 millones menos, un 9 por ciento menos. No lo entiendo.
Bah, entender, creo que entiendo, lo que no tiene es remedio.
Addenda
Ambos datos monetarios constan en el anexo al artículo 11 del presupuesto.
En línea con los grandes proyectos infraestructurales, este aporta su granito de arena a la incesante palermización de la ciudad de Buenos Aires y a su correlato monetario: el encarecimiento de la vivienda (¡vida paria en la burbuja inmobiliaria!).