10 agosto 2011
No, gracias; recién tiré
El tongo funcionó como la venta de cigarrillos. Al principio, hasta los 60, decían que hacía bien; después, lo vendieron con un toque de distinción. "Bueno, no, no hace bien. (En realidad puede matarte.) Pero decime si no queda bien. ¿No vas a aceptar ese riesgo?"
¡Enfisema!
22 mayo 2011
Nuestras tareas políticas
Ojalá que la próxima sea con internas, pero ésta es sin duda una gran fórmula. Malala y yo estamos contentos: vamos a votar al candidato que más nos convenció. Y también a Filmus, obvio.
Y listo ya: basta de chicanas.
Sólo todos unidos triunfaremos.
Así que ahora, a militarla, porque la mayor parte de los porteños no quiere ni en pedo cuatro años más de amarillismo.
Así que empecemos por acá.
Yo me enteré bajando del subte, con esas gigantescas publicidades amarillas.
Enseguida dictaminé: mienten, es falso, nuevamente mandan fruta.
Bueno, no, la cifra es cierta.
Y sin embargo...
El Gobierno porteño adjudica la baja de la mortalidad infantil a las políticas de salud y asistencia social porteñas. En principio, sería raro que así fuera, puesto que la subejecución de las partidas de salud fue una constante del gobierno Pro: nunca se ejecutó más del 73% del presupuesto. (Por cierto, ese “ahorro en salud” tampoco sirvió para que la Ciudad no se endeudara a ritmo creciente en todo el mandato de Macri.) Más lógico es suponer que la reducción de la mortalidad infantil en 2010 sea consecuencia del formidable impacto de la Asignación Universal por Hijo implementada por el gobierno nacional en noviembre de 2009.
Complementariamente, Macri dijo que se redujeron las brechas entre los barrios pobres y los ricos, afirmación que debería sonrojar a jefe de Gobierno. Este cuadro es suficiente para demostrar la mentira:
Bonus track: la mortalidad infantil en el mundo.
29 diciembre 2010
Hace calor
A mí me parece que si el gobierno sale a hablar ante los micrófonos sobre todos los incendios que prende la Contra, terminará pareciendo un bombero y, lo peor, insinuando que el país se incendia.
“Los incendios que prende la contra.” No lo digo paranoicamente, en serio; sino en el sentido del prende y apaga: un juego de una realidad binaria en el que sólo se pondera una parte (la que menos favorece al Gobierno).
Por ejemplo, últimamente:
* Millones de personas con déficit habitacional, unos miles que ocupan y unas patrullas nocturnas que balean por aquí y allá, apoyadas por “vecinos de la ciudad”.
* Un transporte público con puntos deficientes, reclamos gremiales en una interna sindical caliente, con cortes de vía y treinta muchachitos que la emprenden contra la policía;
* Un montón de grados de temperatura, otros tantos “vecinos de la ciudad”que Protestan Contra el Apagón, y para colmo lo hacen quemando gomas.
Hay que enfocarse, gente: no todos los problemas se encaran igual ni se resuelven igual, aunque hay que resolverlos todos.
Claro que en general la Contra Prende en lugares donde ya hay un colchón de hojas secas (de diarios viejos o yuyos). Sin embargo -aunque tal vez sea yo- no recuerdo haber leído de la Contra nada serio (datos duros, proyectos) ni sobre el déficit habitacional, ni sobre la rearticulación e innovación del sistema de transportes de nuestra megalópolis, ni sobre cómo anular los rigores de nuestro solsticio de diciembre ni el rigor mortis de nuestros zombis que prenden gomas en medio de barrios con 35 grados y sin electricidad.
Y sin embargo son problemas graves, radicales (el verano en sí, no tanto), que deberán ser tratados rigurosamente (casi tanto como el de la seguridad), porque no sólo serán temas de campaña en general, sino también de la que será nuestra plataforma política, nuestro proyecto, nos guste o no.
Y para que finalmente se vaya Macri, hay que dejar de pensarlo como un idiota, así como también a la gente que lo apoya. Seamos claros: no existen tantos idiotas. (Y si sí, ojo: a hacerse cargo de nuestra propia idiotez, porque somos hijos de nuestro tiempo.) A los irreductibles que piensan que sí que son todos unos idiotas, les pediría que lo conversen con ellos y les encuentren a los vecinos algún tratamiento diferencial que excluya el encierro y el exterminio simbólico.
Ojo que Cristina tiene que dejar la presidencia dos meses antes de cumplir 63, y todavía es muy joven para hacerlo. Antes, hay que ganar elecciones.
17 febrero 2010
-¡Altísimo quilombo, eh! Supongo que TN con lagente mostrará este indignado caos -dije con sorna, aunque suponiendo que, al llegar a casa y prender la tele, finalmente veríamos alguna que otra imagen de la humareda y la bronca ciudadana. Como para cumplir, viste. Pero no, ni a patadas. Como aquel diciembre de 2001, cuando sólo Rial transmitió la movilización callejera, sólo Canal 26 mostró algo.
La revolución, ya lo sabemos, no será televisada. Pero si bien el corte de hoy de la Darío Santillán en un solo punto de la 9 de Julio tuvo su cobertura, las decenas de cortes con fogatas no.
Claro: hay que cuidar los ortos de los Macri, de los Rodríguez Larreta, de los Santilli y, desde ya, los de Edenor, que al fin y al cabo son ortos amigos, puesto que le ponen la tarasca al periodismo independiente. De modo que decenas de esquinas iluminadas por el fuego y ennegrecidas por el humo, decididamente, no-son-noticia.
Al menos pudimos ver en acción a la policía metropolitanga, que, ataviada con capotas fluorescentes y gorritas cuadriculadas en blanco y negro, indicaban con lucecitas de colores que había que doblar en esta esquina, y no en aquella. Al final, no entiendo para qué desarmaron la guardia urbana, si en definitiva hacía las mismas boludeces que los metropolitangos y sin necesidad de las pistolas picaneras de Monjenegro.
08 diciembre 2009
Minoridad
Javier. Unos días antes, Malala y yo habíamos coincidido –en distintos momentos– en no considerar el asesinato de Sandra Brickman como un caso más. Tenía olor a garrón y montaje.
Apareció la hija de Claudia Barrientos raptada hace unos diez días. Nos enteramos de que, en su liberación, intervino dios y maría santísima, porque si no, quedaba bajo las garras de la trata. ¿Te acordás Pino de qué se trata?
*
Rubén Carballo murió semanas después por no poder entrar –a pesar de tener su entrada en el bolsillo– al recital de Viejas Locas.
*
Apareció la familia Pomar. Al parecer fue un accidente:
*
Desplaza Stornelli al jefe de la Policía Departamental de Lanús, tras el asesinato de un joven de 22 años.
*
Nadorowski, al parecer, está un poco podrido.
Apuntes del encierro IV (mi personal ejercicio de escritura)
X cayó por asalto,
por robo a mano armada.
Nadie salió herido,
tal vez...
Menos X.
No tiene 18 años.
Su hijo tiene 2
y lo mordió un perro;
mientras él estaba adentro.
Antes de caer, vivía en La Paternal.
Se llevaba muy mal
con la novia.
El Viejo,
el que no fantasmea ni le podés fantasmear,
le ofreció un trabajo cuando salga:
security de su pelotero.
13 noviembre 2009
El Gobierno Delfín (medio mandato)
Es cierto que el luciferino tridente Palacios-Montenegro-James arde un poco menos hoy. Sin embargo, el núcleo sobrevive y, en él, el verbo macrista enciende miles de pares de ojos que, de pronto, ven su misión: denunciar. Denunciar uno mismo, dejar de delegar; el Estado no se puede encargar de todo, porque además es muy corrupto. Nosotros, no, los ciudadanos PRO. O nuestra ecuánime política laboral: “Si me jodés te echo”.
Control, de esto se trata. De eso y de lo que dijo la doctora Lucía Quiroga, la jefa de área del Borda que echó a dos concurrentes que denunciaron la situación: “El problema del hospital es básicamente la deficiencia edilicia”. Ese es el otro gran punto.
Lo demás son contingencias, meras etapas de la política desmanicomialización macrista, consistente en destruir un gran establecimiento estatal para abrirles el mercado a muchos pequeños manicomios privados. Lo mismo que viene haciendo con la educación pública porteña.
Pero el punto es la cuestión edilicia, inscripta –desde ya– en el negocio inmobiliario, horizonte de buena parte de la construcción macrista.
Porque con el negocio inmobiliario se ejerce de paso un control del territorio por medio del valor de la vivienda, cerrando así el círculo virtuoso de la derecha: lucro y control.
¿Hasta cuándo?
05 septiembre 2009
Picadito (hegemónicas emergencias residuales)
Los artículos, las notas, los segmentos, las secciones... los separadores y hasta incluso también las publicidades (propaganda, bah) que llenan sitios internéticos y páginas de papel de los grandes medios vienen reportando menos a su credibilidad que a su prosperidad, satisfacen asimétricamente las expectativas que los presuponen (la información y el lucro). Se enfrentan diariamente con escollos para consolidar el pacto de lectura. Puestos a buscar la verdad que sea rentable, el lucro hegemonizó la información. Hace rato.
***
Acabo de escuchar por Canal 7 el discurso del cardenal primado de la Argentina (es decir, el Arzobispo de Buenos Aires) hablando sobre los "volquetes existenciales, de hombres y mujeres que son despreciados y los chicos que no caben, que son despreciados, se los trata como mercadería", según transcribe La Nación.
Y si bien sólo Canal 7 cubrió la explícita referencia del Cardenal a la situación de la ciudad de Buenos Aires, al parecer estamos en campaña: Iglesia Católica Argentina para Todos, bien compendiada esta vez por Clarín.
Abel dice esto al respecto.
***
¿Viste que ahora Clarín cuelga enseguida los videos con los goles de los partidos? Eso tiene valor.
***
-Malala, leí de los estromatolitos en Clarín.
-¿Dónde?
-En Clarín, en Clarín.
-¡¿Compraste Clarín?!
-Nooo. En Clarín [dije señalando el monitor].
-¡Ah! En el blog de Clarín...
12 agosto 2009
Arde Buenos Aires (kill the poor)
"Ayer" fueron los desalojos de los hotelados.
Hoy fue el turno de otros. Hace unas horas nomás, desalojaron el local donde funcionaba la Asamblea de Almagro, que era usado por cartoneros de la ciudad, esos que llevan pantalones y chaquetas con franjas fluorescentes y que el gobierno delfín muestra como ejemplo de su política laboral. Hubo diez heridos (entre ellos cuatro periodistas) y todo fue ordenado por la Fiscalía Contravencional número 2 (ver acá, acá o acá)
Mañana, tal vez sea el turno de IMPA, decana de las instituciones recuperadas. En principio, por orden judicial de Hugo Vitale. Pero lo cierto es que, más allá de quién sea el que dé la orden, lo que existe es una unidad de concepción en el gobierno macrista, el gobierno del-fin, el gobierno más antipobre de que, al menos yo, tenga memoria.
22 febrero 2009
Robinsoneadas: los piratas y los paraísos insulares
En general islas, del tesoro, como de antiguo las tenían los piratas; islas de un solo hombre, como la de Man, o tres cuando mucho (la cantidad de piernas mínima para hacer un cancán o de figuras para una pierna de naipes), algo se está pudriendo en dichos paraísos. ¿Volverán las oscuras golondrinas? Y en tal caso, ¿lo harán en cantidad suficiente como para hacer verano en pleno otoño? ¿O antes bien migrarán hacia los nuevos paraísos que se abrirán ad hoc? (En todos los lados se están cociendo habas.)
De pie, se retira la bandera de Gibraltar.
03 noviembre 2008
30 septiembre 2008
¡Es la tarasca, idiota! (o sin coma)
(No linkeo nada porque lo vi por TN y, hasta el momento, todavía la información no está virtualmente socializada.)
Actualización: en La Nación había aparecido esto el lunes.
08 agosto 2008
Horarios esclavos (de viernes)
Hoy te quiero decirque hoy no me
decidí tampoco...
Hoy que tengo un rato, entre laburo y la mudanza, puedo decirte que...
...En mis momentos más hoscos, el hecho de que Calamaro sostenga seguir la difícil dirección que sigue el salmón, sobre una melodía de un facilismo con ecos orteguianos (de Palito, que no del Burrito... aunque no sé), revive un poco en mí el momento en que Fito cantaba su lamento sobre preferir estar borracho en el subte. “¿Ah, sí? ¡¿Y por qué no te das el gusto?!”, le respondía para mis adentros ponele que en el 96, mientras esperaba en un kiosco el vuelto de un Beldent (todavía no fumaba).
Pero no. Para qué ser tajantes cuando supongo que nadie ha prescindido de inaugur una época de su vida con una larguísima patinada que, recién detenida contra una pared, nos deja justo en el trasfondo que lleva a los baños, o bien, a la salida de emergencia.
No y no. Porque además Calamaro (y no digo “Andrés” sólo porque me avergüenza, a esta altura de la cultura, llamar por el nombre a mis perfectos desconocidos) convenció a su discográfica –¡cualquier discográfica!– de editar un disco quíntuple al precio de uno doble.
Ese solo portento de artesano, y el hecho de que sea el único cantautor masivo –incluso entre los reivindicados como nacionales y populares– que menciona lo material de nuestra “vida paria en la burbuja inmobiliaria”, sólo esos dos actos, nada más, lo rescatan ante mis ojos de todo ese trasfondo de transas que rige la vida en la vida mainstream.
Ahora, sin embargo, en medio de este rescate calamariano, recuerdo que lo último que supe de él fue su agradecimiento en los premios Gardel, en el que mencionó los “piquetes paquetes”.
Pero ya basta. Ni quiero estar solo nunca más, ni tampoco que mi mente funcione como una mera reacción a la permanente revolución turra actual. Y sin embargo tampoco quiero mitigar la modulación entre (dos) bandos. Porque es una lógica a la que yo –aunque desdeñada por alguno de los bien retornados Trabajos Prácticos–, por el momento, no puedo ni quiero no suscribir, aunque más no sea por lo que dice Chabrol: “Hay dos clases de personas: los burgueses y los que quieren llegar a serlo”.
Hoy me quedo a escuchar
algunas canciones preferidas
O no, mejor no.
Mejor me voy volando a lo de Rolo, que por suerte no es un típico vigilante medio argentino.
Así que voy con gusto allí, donde me comprendan y me dejen vivir a mi modo.
Desvaríos (a palazos) sobre el estado de excepción
Del chiste –montado sobre una estadística sotreta que desagregaba, de a miles y de a millones, a los integrantes de categorías como presos, inválidos, desocupados, menores, jubilados, amas de casa–, resultaba que los únicos que realmente trabajábamos en este país éramos el autor y yo –yo en tanto lector, esa vez, de ese texto–.
Acaso haya ladeado una sonrisa, fruto del rencor ante su gracia acotada al tiempo de la lectura –y no sin antes representar a todos los demás como enemigos íntimos–. O, acaso, fruto del hastío ante las reacciones retóricas no tanto de la exclusión como del ansia de lucro.
El hecho es que hoy, de mera volea y ya que vuelve a mí, recupero aquella fotocopia como un corcoveo del medio pelo contra espuelas que desangran mejor las ijadas de otros matungos, peor nutridos.
El hecho es que hoy ese chiste se me hace un ritual contra el estado de excepción:
“...en el nuevo milenio, hasta las democracias representativas más avanzadas están afectadas por una crisis originada en el vaciamiento del Estado-nación (...) que chamusca aquel poco consenso recogido hasta ayer, y perpetúa el 'estado de excepción' analizado por Giorgio Agamben, reactualizando el homo sacer".
Porque:
“Es el trabajador la expresión del moderno homo sacer en la sociedad regida por la lógica del capital. Su vida desnuda queda en entredicho desde el momento mismo en que se ve obligado a poner a disposición del capital no sólo su fuerza de trabajo sino su cuerpo viviente.”
Hoy, en plena vida paria, no sé cuál sería la alianza que integraría en sí tanto la necesidad como la potencia de la transformación política. Justamente hoy, cuando ni siquiera un trabajador en blanco ve asegurada su pertencia a la polis.Tal vez lo logren ellos, junto con sus guardias republicanos, que –con con salarios de al menos tres lucas y la función de disgregar movilizaciones– terminen, como en un desquiciado delirio de Tom Sawyer, rescatándonos a todos del estado de excepción.
A palazos, desde ya.
El chiste, de acá.
14 junio 2008
Sol de junio
“Detuvieron a De Angeli”, me había dicho Malala, y junto con el sol menguante de la época le daban el golpe de muerte a mi dormir. “Los tienen que meter en cana a todos”, le comenté con el luctuoso carácter del sueño y ya desde temprano empezaba la mala sangre.
Hace unas horas, Malala, asomada a la ventana, me dice: “Hay cacerolazo”. “Ya iba a llegar”, pensé, luego del amague de ayer y la agitación mediática de hoy. Decidimos bajar. Por el viaducto Carranza pasaban no más de noventa personas, escoltadas por una maltrecha camioneta negra con la consigna basta kristina pintada con brocha blanca y dos patrulleros. Detrás, el tránsito particular y de pasajeros. Noventa gatos locos con banderas de mundial.
Fuimos hasta el cajero (a pagar) y de vuelta Malala entró en un bazar. Yo esperé afuera fumando un cigarrillo. Miré hacia el norte, y vi a lo lejos el sol reflejarse en los ventanales de los edificios de Cabildo y luego, a un par de metros, la consabida propaganda de vía pública: día del padre en el solar. con una compra superior a los 200 pesos, te llevás un cap de
El sol de invierno calienta mejor en el corredor norte de la ciudad.
16 marzo 2008
Yendo de casa al trabajo y de Capusotto a Palau
Diego Capusotto según Rolling StoneEl viernes pasado fui a
Mi asombro se completó antes de entrar en el ámbito. Parado frente a la mesa de entrada, medio perdido por desconocer el protocolo, le digo a la recepcionista: “Hola...”. En eso noto que a mi izquierda había un cabello menos enrulado que revuelto que me causaba cierta gracia inconsciente. Lo miro apenas, casi de soslayo. “Hola...”, le repito mi demora a la recepcionista. Y ahí caí: volví a mirar de frente al sujeto y vi lo que suponía encontrar. Era Capusotto. Me reí –no pude evitarlo– y, casi para justificar mi impertinencia, le dije: “¿Qué hacés? ¿Cómo andás?”. “Bien, todo bien, loco. ¿Y vos?” “Vengo al cumpleaños de Luz”, fue tanto mi respuesta para él tanto como la continuación del intercambio con la recepcionista.
Un rato después cayó Santaolalla.
Hoy domingo fuimos al trabajo con Malala. La inminente salida de una nueva revista femenina en medio de un cierre general para el resto de las revistas que se preanuncia agitado fue el motivo de la excepción a la regla. Raro todo. El espacio de trabajo, casi desierto, con algunos sujetos –como yo– en short y camiseta, me resultó tan familiar como siniestro. Y aun así, su parque a pleno sol, invitaba para la ensoñación de creer que ese jardín, ese roble, esos álamos, en alguna medida me pertenecen. Y no es mentira.
"Y, Mauricio... calculale un fangote así de grande..."
24 enero 2008
¿A ver a ver cómo es eso?
Si uno hoy hace la búsqueda «“tren bala” rosario córdoba», encuentra como segundo acierto una noticia de Clarín, de abril del año pasado, en la que dice que el tren de alta velocidad costará unos 1320 millones de dólares. Tal información es confirmada por Perfil, La Voz y La Gaceta, digo, como para dármelas de federal. La Nación por su parte, siempre mucho más metódica en el seguimiento de las cuentas oficiales –en general cuando estas son kirchneristas o aliadas–, coteja los anuncios con lo que figura en el presupuesto para este año y afirma que el costo total de la obra, según lo presupuestado por el mismo Ejecutivo, asciende a 11.627.415.143 pesos.Por lo que se ve, es más caro el camino rumbo al NOA. Por otro lado, el proyecto arrastra el halo nocturno de toda modernización megalómana, al menos en un contexto como el argentino, con déficit infraestructurales muchos más urgentes. Aun así, para un proyecto de tal envergadura, no parece doloroso abonar cuatro cómodas cuotas anuales de 900 millones de dólares, con tal que lo terminen, claro, y podamos al mediodía comer un dorado en Rosario (pongamos que en la bajada España) y tomarnos un fernet en Córdoba capital ya a la tardecita. Todo sea por la integración argentina.
Más o menos esto último habrán pensado Cristina Fernández y Mauricio Macri cuando acordaron llevar adelante acciones conjuntas para el soterramiento del ramal Sarmiento e los tramos Caballito-Liniers-Moreno.
Según La Nación, “el Gobierno evaluó que no le convenía enfrentarse con un mandatario que ganó con el 60 por ciento de los votos y Macri concluyó que a él tampoco le servía quedar fuera de la lista de obras que financia Bah, entender, creo que entiendo, lo que no tiene es remedio.
AddendaAmbos datos monetarios constan en el anexo al artículo 11 del presupuesto.
En línea con los grandes proyectos infraestructurales, este aporta su granito de arena a la incesante palermización de la ciudad de Buenos Aires y a su correlato monetario: el encarecimiento de la vivienda (¡vida paria en la burbuja inmobiliaria!).




