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08 febrero 2012

Mañana es mejor

Una amiga compañera se quejaba en redes sociales recién del bajonismo, del regodeo en la lágrima, de la deprimente musicalización del telenoticierismo. Mentaba, ella, que “Seguir viviendo sin tu amor” no es la única canción que compuso el Flaco y que era imposible esperar que pasaran “Los libros de la buena memoria”.
Yo, justo después de escuchar Almendra con nuestro hijito, estaba por poner esa canción.
Aunque finalmente puse “Las golondrina de Plaza de Mayo” y “El anillo del Capitán Beto” porque, la verdad, “Los libros de la buena memoria” me torra un poco. De todos modos, la idea es: “Las almas repudian todo encierro/ las cruces dejaron de llover”.

Te pueden gustar o no sus canciones, pero el Flaco nunca vivió de hacer giladas, más allá de las ínsitas giladas de los poetas poetizantes.
Pero fue un laburante. Y vivió de vender su arte, no su vida privada. Eso es un ejemplo, sobre todo cuando el arte gusta intensamente fuera del recoleto ámbito de los miembros de la familia del artista.
Y tampoco le cantó a la gilada, a la falopa, al reviente. El pomelismo (y no me refiero a Sabbatella) es un camino facilongo y terminal. Él eligió mayormente otro, el de la imaginación, el de la construcción de miniaturas de la ensoñación.
Te podrá gustar más lo realista, lo figurativo. Son opiniones.
Pero fue un gran argentino. Con todo lo bueno y lo malo que eso quiere decir.

“Aunque me fuercen yo nunca voy a decir
que todo tiempo por pasado fue mejor”

“Pesimismo de la razón / Optimismo de la voluntad.”

“La esperanza es una invención moral.”

(Cuida bien al niño.)

29 diciembre 2010

Mis queridos amigos, descrispémonos

El post anterior fue fruto de los dos comentarios de su precedente. (Este es ya el hijo redivivo del gustito de opinar.)

R y FD son dos amigos (íntimos, valga la redundancia).
***
La peleíta figurativa entre Artemio y Lucas me pareció una boludez, percepción habitual en mí cada vez que siento que soy el embromado en una joda. Es decir, el típico sentimiento de caer los 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes.
Ahora, fuera de la joda, el entuerto habilita una moraleja. Dicha serie de posts, tuvo de hecho unos 200 comentarios, de modo que no es una bicoca. Quiero decir: descrispémonos un poco.
Recordemos: la vida es una moraleja.
Y: Cristina 2011.

Si en definitiva somos muchos quienes queremos votarla. De hecho, para mí no habrá otra opción. No porque no me ponga a imaginármela, sino porque, para mí, es termodinámicamente imposible que se dé una modificación de tal envergadura antes de julio de 2011.
Es que son muchos años, hermanos, muchos (como ciudadano trabajador, de los míos los mejores). Ocho, Riverito, ocho hermanos años. ¿Qué atolondrado puede venir movernos eso? ¿Acaso haber tirado las verduras de mi freezer por el apagón en Caballito puede hacerme cambiar mi convicción de Cristina 2011?
No, no lo veo así.
Así que sí: seguiremos

(Ocho años, hermanos, según pasan los ídem...
¿Y ocho hermanos también? A ver:
El círculo hoy empieza con Malala, mi mujer de suyo, y de suyo Mariana, mi hermana.
Y R y FD, que son motivos de vida, leitmotivs diría. Como M, que nunca comenta y sin embargo está. Y como los 6, 7, 8 Monteacutum, que no comentan ni postean, ni nos invitan a su nochevieja, y por eso igual los amamos. A todos.
Y a Flor también, sí, que cuando te abre una puerta, vos sabés que te queda abierta.
Más los hermanos del trabajo, que son amigos part time (y puedo empezar con uno pero con cuatro me sigo quedando corto).
Y a los gorilas amigos, que podrán no ser gorilas pero sí son amigos, porque los recordamos (y los queremos, sí).
Y quien dice ocho hermanos dice quince. Mejor así.)

11 octubre 2009

Apostillas


Qué domingo hermoso. Finalmente me puedo sentar a escribir en el patio, vedado últimamente por las contingencias climáticas.

Dos cosas pequeñas para adornar la cosa grande que nos pasó la madrugada del sábado:

a) La Negra se tiene que volver temprano a su casa el viernes porque la familia demanda su atención. Indignada, a la tardecita nomás, llama por teléfono y me dice que en la tele no puede ver nada, que pasan imágenes de otro momento, con una plaza vacía. Más tarde envía un mail colectivo quejándose por la imposibilidad de ver por la tele qué es lo que está pasando en la plaza. Quiere ver y se le complica. En el mail se queja de la cobertura de Clarín del acto que, por supuesto, está dentro de lo esperable:

> “La Plaza de los Dos
> Congresos se llenó de gente esta tarde con una consigna:
> apoyar la ley de medios K. Pero no todos lo saben. Cientos
> de manifestantes fueron llevados hasta allí por fieles
> intendentes peronistas del Conurbano bonaerense. Consultados
> por Clarín, muchos
> reconocieron no saber qué era lo que estaban apoyando ni
> para qué habían ido, pero sí que les
> habían pagado. Otros, tenían bien aprendidas y
> repitieron casi de memoria las consignas que desde el
> Gobierno lanzan contra el Grupo
> Clarín.”


...y retruca:

> O sea....
> Ahora resulta que, además de ser negros,
> incorregibles, autoritarios y demagogos, somos pelotudos,
> ignorantes y casi zombies.
> No existe la posibilidad de que nos expresemos y
> elijamos.
> Después de las últimas elecciones parecía que no
> había intendentes fieles en el conurbano y ahora se dieron
> vuelta?
 

> Queridos amigos y compañeros... ¿hasta cuándo?
> Volví temprano del Congreso, corriendo a poner la
> tele para ver lo que me perdí de la marcha y no pude
> enganchar un canal que mostrara la Plaza del Congreso y la
> Avenida de Mayo llena de gente manifestándose alegre y en
> paz. Hasta pusieron imágenes de días atrás con las calles
> vacías.

Tres y cuarto de la mañana, recién llegada al hogar, respondo el mail contando lo que me pasó en la plaza, la emoción de la votación, del himno, de la gente saltando y gritando y bailando; como para compartir con ella la sensación de ver que todo era distinto de lo que salía por la tele; que había algo que más y mejor.
Ayer de mañana llega otro mail de respuesta a la Negra, que dice así:
“Ganamos, Negra; ganamos bien, sin revancha; ganamos también para ellos, es una victoria grande, es como cambiar la Corte, como cagar el Punto Final; ellos no saben pero es bueno para ellos también: sus hijos, no sólo los nuestros, van a ser mejores gracias a esto.”

b) Por la tarde, en un almuerzo tardío o merienda violenta (como se prefiera), recibimos en una vereda de Boedo a nuestro amigo MT, que cruza la calle con los brazos en alto. Se sienta comentando la espectacularidad de la tortilla española que lo está esperando y anuncia:
“Compuse unos versos, que van así:
            Gorilas, gorilas,
            ya dejen de llorar
            y festejen con nosotros
            el triunfo popular.”

Y como salió el sol, vamos a festejar con un asadito, como corresponde.
De paso, y a tono con el clima festivo, quiero compartir este video posteado por Charlie Boyle.

07 octubre 2009

Bergman, autoayuda ciudadana y teoría política


por HUGO SALAS 

    “El primer efecto de no creer en Dios es que se cree en cualquier cosa”. En numerosas oportunidades, este epigrama ha sido llamado a explicar el fenómeno editorial de la autoayuda: esos libritos rápidos vendrían a suplir funciones que en otro tiempo desempeñaba la religión (dar sentido a la vida y aliviar la angustia del creyente/lector). Curiosamente, en los últimos tiempos la dinámica parece haber dado una vuelta completa y hoy la autoayuda ha terminado por incluir al propio Dios entre esas muchas cosas cualesquiera en que nos propone creer.
Desde ya, cabe establecer distinciones. Mientras que Ari Paluch constituye un estertor de la autoayuda “orientalista occidentalizada” (budismo, meditación trascendental y yoga para empresarios, con guiño cristiano) tan en boga en los 90, el matrimonio Stamateas ha decidido encarar el asunto por el otro lado: no hacer autoayuda con religión, sino establecer un culto religioso basado en la autoayuda (a partir de modelos como la brasileña Iglesia de Dios, mejor conocida por su eslógan “pare de sufrir”). Como atestiguan el espectacular crecimiento del Ministerio Presencia de Dios y su paralelo éxito editorial, el puente tendido es sólido. Allí donde la autoayuda puso el axioma “tú puedes” (llegándolo a convertir en el basamento de la más que discutible “psicología positiva”), estos jóvenes profesionales encantadores, mucho más digeribles que el carismático, pero indudablemente popular, pastor Giménez, se limitan a decir “con Dios, tú puedes” (reduciendo a esa singular entidad que se supone el centro y basamento de la religión a mero complemento de circunstancias).
De hecho, en la última elaboración editorial de Bernardo, Gente tóxica (seguida de sus previsibles clones: Emociones tóxicas y Autoboicot. Cuando el tóxico es uno mismo), Dios aparece poco y nada, ampliando el campo de lectores/consumidores también al escéptico religioso. La Biblia, en sus más que modestas apariciones, es leída con el mismo criterio con que se lee a los numerosos gurúes de la autoayuda; de hecho, aparece entre la bibliografía como un libro más, lugar que dudosamente ocuparía en otro tipo de trabajo devocional. Más que la paz espiritual o la redención, el (profano) interés de estos libros es monotemáticamente el éxito, entendido como consecución de “el sueño”, que por otra parte no parece tener connotación espiritual alguna (salvo la de aparecer disfrazado como “nuestra misión en la tierra”), para lo que conviene deshacerse de toda esa “gente tóxica” que uno tiene a su alrededor.
El entrecruzamiento, sin embargo, no se restringe únicamente a la psicología pedestre. En la misma línea, pero en otro sentido, cabe situar al rabino Sergio Bergman, conocido por sus asiduas participaciones televisivas, que en los libros Manifiesto Cívico Argentino y Argentina Ciudadana. Con textos bíblicos, emprende el complejo programa de extender lo espiritual-religioso al ámbito de la política... con los procedimientos textuales de la autoayuda. En el último de ellos, por ejemplo, haciendo de las tripas de la hermenéutica gadameriana corazón de una cuanto menos curiosa lectura alegórica, Bergman comenta los cinco libros que componen el Pentateuco o Torá haciendo de cada uno de sus incidentes, metáforas de aplicación libre a la realidad política argentina. Así, el paraíso perdido trae a colación el viejo tópico de la prodigalidad físico-geográfica de la nación argentina y los Patriarcas Abraham, Isaac y Jacob una lectura otra vez romántica de los próceres argentinos como padres fundadores, con un furor de asimilación que de momentos pone al texto en aprietos teológicos, como el pasaje en que el maná, pan con miel caído del cielo, se convierte en figura del asistencialismo. Entusiasmado por las posibilidades ciertamente infinitas del pensamiento amalgama, la importancia conferida a la cuantificación censal en Números/Bamibdar se convierte en un palo muy poco sutil al Indec, preocupación que debe haber calado muy hondo en el corazón de Moisés.
Más allá del chiste, es interesante señalar el punto, ya que el respetable patriarca, en los libros mencionados, una y otra vez oculta celosamente al pueblo que guía por el desierto determinadas piezas de información. Tales momentos, sin embargo, quedan fuera del comentario de Bergman, ratificando su familiaridad con la autoayuda: en ambos casos, discursos signados por el patente voluntarismo (a modo de ejemplo en Bergman: “La opresión no es un invento de ciertos regímenes políticos, se origina en la propia conducta individual cuando uno mismo oprime o redime a las personas con quienes convive”), se legitiman a partir del lugar residual o no que ocupa en esta sociedad lo religioso, amén de nutrirse de una noción simplista de lo religioso como algo bueno en sí, desprovisto de polémica, carente de toda fuente de angustia y desbrozado de sus cuantiosas aristas violentas. De hecho, resulta fascinante ver cómo Bergman se las ve en figuritas para seguir el texto mítico fundacional de la nación judía desde la lectura que lo convierte en el mito fundacional del actual Estado de Israel, todo ello traspasado a la Argentina, limando sus puntos oscuros, sus exaltaciones nacionalistas e incluso raciales.
Ahora bien, a diferencia de los casos anteriores, el de Bergman reclama mayor atención y vigilancia, en tanto se ha convertido en un referente del discurso político progresista argentino. De hecho, ratificando el pacto y la alianza, su último libro sale al mercado con la bendición (en forma de prólogo) ni más ni menos que de Bergoglio, confesor de figuras políticas como Michetti, Telerman y Carrió, certificando la compatibilidad del libro con la grey católica y cristiana en general. El entusiasmo de Monseñor es tal que no sólo apoya el libro por su necesidad histórica o social presente, sino que llega al exabrupto de aseverar que “la elaboración tipológica del autor es teológicamente rigurosa y seria”.
Lo que sorprende en un ensayo que busca cierta repercusión en el campo de la teoría política, al menos una teoría para la acción inmediata, es la falta de lecturas del campo específico. En esto, resulta menos serio que Stamateas, que por lo menos parece haber leído con fruición bastante autoayuda. Sólo así es posible entender, por ejemplo, que Bergman afirme: “Del mismo modo en que, en la religión, se celebra lo sagrado como un acto de conciencia, de igual forma una religión cívica debe conseguir –por medio de una nueva cultura ciudadana– que todo lo relacionado con el ser-argentino y con el ser-Nación tenga una significación especial que, en cierto modo, lo haga sagrado”. Ciertamente, la sacralización de la política por medio del culto a la nación ha ocupado un lugar central en los programas nacionalistas esbozados a partir de la Revolución Francesa, pero lo que nadie mínimamente interesado en el tema podría ignorar (viéndose, cuanto menos, en la obligación de un comentario) es que este anhelo y propósito no ha encontrado en la historia un cumplimiento tan efectivo y absoluto como en la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler. En este tipo de errores imperdonables, más allá de las ulteriores consideraciones que merezca una teoría política basada en el voluntarismo ciudadano, queda expuesto el peligro y la familiaridad con la autoayuda “mágica” de un programa (fomentado no sólo por Bergman) que pretende combatir la emocionalidad de la tradición peronista no con el discurso racional y laico que debería sentar las bases de un debate prolífico, sino con otro discurso igualmente emocional y carismático: el religioso, atravesado –por si fuera poco– por una rancia herencia nacionalista.

02 julio 2009

Jugo de mails: esto que pasa

Mientras termino de recuperarme del impacto que supone chingarle fiero a la proyección de lo que sucedería con estas elecciones.
Mientras dejo de retorcerme de náusea por imaginarme un futuro con Macri presidente, De Narváez gobernador bonaerense y Michetti jefa de Gobierno porteña (el Toma Todo al que aspira el panmacrismo, la Hegemonía Neomenemista).
Mientras leo con entusiasmo y horror al vacío este post y sus comentarios.
Recibo un mail de un amigo, la respuesta de otro y -en el medio- mi intervención, que -me parece- sobrevuelan la zona de dudas y certezas, de deseos y temores, en cuyo territorio muchos -no pocos-, nos estamos integrando a esto que pasa.
Es un larguísimo degradé.
Prefería no cortar.

Dice Christian, trosco votante del Vilma y Héctor, a los oficialistas en general y a uno en particular -no yo-:
No me alegra que todos apoyen a un gobierno tilingo y antiobrero* como este, no me interesa que nadie de uds. me apoye, como dije: no soy oficialista. Ahora no digas que sos anarquista, ni uds. son de izquierda, eso es una clara mentira. De acuerdo a lo que manifiestan entiendo que lo único que les importa es mantener el “status quo” actual, porque sacaron algún provecho de esta situación económico-social y porque le tienen miedo a los peronistas disidentes. Que obviamente son peores que este gobierno. Pero a no confundir la paja con el trigo.
En todo caso yo sería anacrónico y uds. oportunistas, pero a no confundir: uds. apoyan un gobierno de ricos para ricos. La oposición plantea lo mismo, sin red social.
Como dijo Pino afuera De Vido, Moreno y Jaime*.
Además: Congelen los precios de la canasta familiar, suban el impuesto a la riqueza, bajen el IVA, bajen los impuestos, el transporte, suban los sueldos, mínimo $5000.

ESO ES SOCIALISMO !!!!



Dije yo (uno de los oficialistas)

Tilingo, tal vez un poco. Antiobrero*, el que menos de los que conocí.
Por otro lado, cada vez que se bajan los impuestos es para beneficio de los de arriba. Si es el IVA, se lo que quedan las cadenas distribuidoras; si es Ganancias, bueno, se lo quedan los que Ganan.
De modo que, para ser una programática de grosso modo, tiene por lo menos un gran agujero negro sobre cómo funciona la economía argentina.



Dice Federico (uno de los oficialistas)

Perdonen por mi ignorancia, pero quiero poner un par de cuestiones...
El concepto Obrero nace con la revolución industrial en Inglaterra, en la cual los medios de producción eran un “bien” de la burguesía; por lo tanto, la explotación masiva de los trabajadores para trabajar en serie termina por formar el concepto de obrero, según lo que aprendí en su momento. Obviamente hay un montón de cuestiones y asuntos para poder decir toda esta afirmación, pero en términos generales, ¿no es así? Con lo cual aparecen –por distintos disparadores– las agrupaciones de los trabajadores para defender sus derechos, ya que son explotados por sus patrones, que a su vez son manipulados por la cúpula de la burguesía. Más o menos, ¿no es así?
La cuestión real que atañe a la sociedad, la economía y los trabajadores en sí es que ninguna de estas cuestiones puede separarse de la otra en un mundo atravesado por la moneda. Claro está que cambiar esto sería devolver a Ra a su puesto, el que realmente ocupa, generador fundamental de la vida en nuestro planeta.
Y obviamente la situación demográfica es un contexto real y básico para tener en cuenta a la hora de plantarse a ver la realidad.
Entonces, lo que me atrevo a definir que plantea Christian es su deseo de que no exista la propiedad privada como objeto de generación de beneficios individuales, cosa que va de suyo con el propio concepto. Por lo tanto, es otra realidad, realidad a la que hoy en día ni por puta la sociedad está dispuesta a mirar ni en un libro.
Y hasta puede ser interesante pensarlo, pero la realidad de los individuos indica que necesitan esa libertad de romper algunas reglas, de superar límites. Y si no está en unos está en otros... El tema es cómo regular esos deseos sin afectar de manera univoca a la persona, y tornarla un peligro para los demás... Es una cuestión de educación, y claro habrá que enseñarle a la gente a entender el poder como una herramienta para todos y no de quién lo detenta... Porque al final el PODER, no político, sino la palabra en sí es la que logra romper las últimas barreras de la sociedad.
No nos olvidemos que unos y otros han jugado con el control de una u otra forma, y el control a través de la moneda es el que ha funcionado mejor, eso parece.
Pero volviendo al tema, en este país sin la revolución, ¿cómo se hace para tener un movimiento obrero en el que los trabajadores u obreros dependen de las fábricas y empresas para laburar para poder vivir? Solo en pos de la formación de una resistencia creo yo, totalmente válido... pero no lo veo real en este momento. Por lo tanto, con lo que hay, si no hacés una concesión a la burguesía, e incluso de mucha peor gana a la oligarquía, cómo hacés para que te dejen gobernar sin romper las reglas de juego previamente establecidas, como la de los derechos humanos que intentás defender... Es cierto, podés matar unos cuantos oligarcas, expropiarles las tierras, estatizar fabricas para que siga habiendo trabajo, para lo cual tendrás que poner a alguien a cargo, claro. Igual el tema es que si lo hacés de golpe, a la tercera empresa que no sea o pueda ser considerada un servicio público o una organización que pueda tener bandera, buena parte de la población intentará sacudirte todo el sistema.
Y es cierto: en Venezuela, Chávez de alguna manera lo está haciendo, pero es claro que tiene sus falencias y “ventajas”. Tenía una facción del comando militar en su favor desde el principio, Venezuela es un país que depende de casi una sola industria muy focalizada, el petróleo, y en manos de una sola empresa. Así que ahí apuntó primero y luego a los medios, para sostener de alguna manera los hechos, perfecto. Por otra parte, era un país con más del 70% de la población por debajo del nivel de pobreza... Y una fundamental, es y se hizo aun más popular, cosa que ningún partido de izquierda en la Argentina ve como “bueno”. Sino más bien peligroso...
O sea, en su forma original, Chávez subió de una forma parecida, salvando las distancias, como Perón lo hizo acá en el 45.
Así que bueno... no es literalmente aplicable lo de un lugar al otro, ni cómo se hace, ni cómo se llega, y me parece muy bien la idea de origen; pero hay que intentar aceptar las reglas de juego locales, la gente del lugar, sus modos, su territorio, su diversificación. Algo que está intentando y ya ha hecho bastante Evo, pero lo que hizo lo hizo a través de una realidad cultural, los indígenas (más del 70% de la población) estaban excluidos del país, literalmente; y él está por primera vez intentando descolonizar. Y su publicidad es al estilo indígena, interna, boca a boca. No usó los medios para llegar. Y ahí está, pero esa no es la situación de acá.
Bueno, creo que divagué un poco... y quizás los cansé... y me fui por las ramas y quizás no planteé mucho, pero sí son temas que están en el tablero. Y es cierto: no sé hasta qué punto los obreros –no digo nosotros– están dispuestos a la lucha en los términos de confrontación directa... Como vos decís, tienen hijos, y más vale estar vivo que muerto para darles de comer.
Y acordate que encima de todo siempre contamos con la mirada de gran hermano, toca pelotas, pero bueno a veces uno se puede cagar...
En fin... propuestas concretas, para tener una base de salario mínimo de lo que vos decís, decime vos. ¿Cómo carajo hacés para que el verdulero de la esquina lo pague? Y, obviamente, las demás cuestiones de la economía en general, claro... Porque vas a tener que poner mucho mas circulante.
Lo ideal es limitar el salario máximo, ¡ya! Ese es un punto para empezar me parece...
Y que las ganancias de una persona tengan un límite anual. Ahí les tocás los huevos a unos cuantos... Y tendrán que reinvertir, que e yo... claro putearán..... gastarán la plata sobrante en publicidad para de narváez* y macri* para que los deje ganar lo que se les canta...

chau

* El diccionario de mi procesador de texto marca como error estas palabras.
* Todavía no había renunciado, para ser reemplazado por Juan Pablo Schiavi.

10 octubre 2008

Colectivo Casullo: hasta Perón, por Borges

"El peronismo -recojo aquella famosa frase de Cooke- es un hecho maldito. Algunas veces y en muchas épocas también para los peronistas. No solamente para la oligarquía vacuna, sino para todos los que están situados en la escena histórica. Imagínense un tipo que tiene mi edad -60 años- y que fue gorila. Está loco a esta altura. Hace 60 años que no puede desembarazarse del peronismo. Como digo, el gorila es un peronista que cumple la función de gorila en la historia nacional, es un imprescindible para un consumar un sentido completo."
Nicolás Casullo, grande, adiós.

28 septiembre 2008

Ojo Felipe que mañana y ayer también son siempre hoy (¡lilianas... totales!)

N.A.F.T.A.
"O dicho de otro modo,
la cosa está muy clara:
Tú me prestas a tu hermana,
Yo la vendo en Canadá,

y a la corta o a la larga,
se la cobro a tu mamá.”
Liliana Felipe

Somos lirios, somos rosas,
somos lindas mariposas
La Polla
$in (focus)
En una propaganda de Ford Focus, una suerte de Aladino en auto morocho se le arrima al macho viril, protagonista desde ya. Todo un palo... ya sabés: todos los gustos. Segundos después, cientos de kilómetros más allá (el tiempo es monetario en televisión), este, el prota, ahíto de toda saaciedad, le confiesa al Aladino: “Quiero que el tren llegue a San Gregorio: ya dejé de pensar sólo en mí”. Al instante, otro par, otro par de vías, se abre bien abierta del troncal para encarar hacia...
...y... no sé... como mucho, veinte kilómetros, porque San Gregorio está bien al sur de la provincia de la Santa Fe, apenas arriba de Alvear y bastante más al sur de Sancti Spitirtu, a la derecha de Aaron Castellanos y la izquierda de La Pinta.
A menos que fuera hacia un futuro San Gregorio Pérez Companc, gloria loor de la patria sojera.
Por mí que se haga. Pero no jodamos –ni vendamos– con los principios. Aunque eso sea nuestro destino, el de los monos con palabra.

“¡Ay, Segismundo, cuánta vanidad:
«Infatiloide y malsano el orgasmo clitoriano...»!
¡Ay, Segismundo, cuánta vaginalidad:
el orgasmo clitoriano se te escapa de la mano!

Liliana Felipe

Sin (galones)
Mientras escribía sobre los quesos conversaban amigos: hoy es un día feliz.
Mientras tanto apalabro el “shifter” que Barthes señala.
En ella hay otra. Y fragmentos de discursos amorosos.





Se te agradece tanto...
como si fuera de veras

Ibídem
Sin (soldadura)
Tengo 34 años y vivo en Caballito (pero saliendo beodo veo Boedo a mi izquierda).
Hace veinte años (ya no metemos en la cuenta los meses), fui al sorteo del industrial, al Huergo. Tuve suerte y salió mi número.
Después me entregaron las notas del Politécnico Bunge y Born. De lengua estaba óptimo, pero en las divisiones nunca encontré mi punto. Sin embargo entré también ahí. Por mérito y raspando. Y quedaba cerca aunque no entraran mujeres...
Las clases de gimnasia eran en Vicente López (antes del primer Carrefour). Del segundo colectivo (117 o 28) me bajaba frente al Raggio. A la esma apenas la vislumbraba: me quedaba muy a la derecha, amén de que yo estada ahí para correr (a prender las reglas del handball).


Y en el mercado
la vulgar mandarina
se siente tan tangerina

Ibíd.
Con aliento
Terminé la secundaria en el Avellaneda de Palermo; y no pocos sábados con Diego (amigo desde Bunge) fuimos a Obras a ver los Redondos
Y a la vuelta sí que había pasar por la Escuela para llegar a General Paz rumbo a San Martín, total...

Nos tienen miedo porque no tenemos miedo,
nos tienen miedo porque no tenemos miedo.
Op. cit.
Con (más ganas que ayer)
Hoy, a la ex esma, fuimos con Malala al mejor recital al que no hayamos entrado de nuestras vidas: se colmó el Casino de Oficiales con la Felipe y un millar quedamos afuera, con más ganas que ayer. Sera mañana...

08 agosto 2008

Horarios esclavos (de viernes)

Hoy te quiero decir
que hoy no me
decidí tampoco...


Hoy que tengo un rato, entre laburo y la mudanza, puedo decirte que...

...En mis momentos más hoscos, el hecho de que Calamaro sostenga seguir la difícil dirección que sigue el salmón, sobre una melodía de un facilismo con ecos orteguianos (de Palito, que no del Burrito... aunque no sé), revive un poco en mí el momento en que Fito cantaba su lamento sobre preferir estar borracho en el subte. “¿Ah, sí? ¡¿Y por qué no te das el gusto?!”, le respondía para mis adentros ponele que en el 96, mientras esperaba en un kiosco el vuelto de un Beldent (todavía no fumaba).
Pero no. Para qué ser tajantes cuando supongo que nadie ha prescindido de inaugur una época de su vida con una larguísima patinada que, recién detenida contra una pared, nos deja justo en el trasfondo que lleva a los baños, o bien, a la salida de emergencia.
No y no. Porque además Calamaro (y no digo “Andrés” sólo porque me avergüenza, a esta altura de la cultura, llamar por el nombre a mis perfectos desconocidos) convenció a su discográfica –¡cualquier discográfica!– de editar un disco quíntuple al precio de uno doble.
Ese solo portento de artesano, y el hecho de que sea el único cantautor masivo –incluso entre los reivindicados como nacionales y populares– que menciona lo material de nuestra “vida paria en la burbuja inmobiliaria”, sólo esos dos actos, nada más, lo rescatan ante mis ojos de todo ese trasfondo de transas que rige la vida en la vida mainstream.

Ahora, sin embargo, en medio de este rescate calamariano, recuerdo que lo último que supe de él fue su agradecimiento en los premios Gardel, en el que mencionó los “piquetes paquetes”.
Pero ya basta. Ni quiero estar solo nunca más, ni tampoco que mi mente funcione como una mera reacción a la permanente revolución turra actual. Y sin embargo tampoco quiero mitigar la modulación entre (dos) bandos. Porque es una lógica a la que yo –aunque desdeñada por alguno de los bien retornados Trabajos Prácticos–, por el momento, no puedo ni quiero no suscribir, aunque más no sea por lo que dice Chabrol: “Hay dos clases de personas: los burgueses y los que quieren llegar a serlo”.

Hoy me quedo a escuchar

algunas canciones preferidas

O no, mejor no.
Mejor me voy volando a lo de Rolo, que por suerte no es un típico vigilante medio argentino.
Así que voy con gusto allí, donde me comprendan y me dejen vivir a mi modo.

30 julio 2008

Hello, Frank. What are you doing?

De: Rodrigo <...@yahoo.com.ar>
Asunto: Un par de datos interesantes...
Para: “ariel” <...
@yahoo.com.ar>
Fecha: martes, 29 de julio de 2008, 8:26 pm

Che, tu blog está muy bueno y lo leo bastante. Pero, te tengo que decir que –no te sientas mal– desde que me lo recomendaste no puedo dejar de leer el blog mundo-perverso (hablando de eso, vos sabés quién es Diego F.?).
Bueno, te quería comentar que leí uno de los últimos posts de m-p, “Blogs y política” donde comentan un artículo de Pino, un tal Gerardo Fernández que le responde, y después una respuesta más de Pino. El artículo de Pino está acá.
Leelo, toca un par de temas de los que no estaba al tanto: una denuncia de la ONCAA, un gran negociado, y las exportadoras y los pooles de siembra cagándose de risa. Después lo charlamos...
Rodrigo

De: ariel <...@yahoo.com.ar>
Para: Rodrigo <...@yahoo.com.ar>
Enviado: miércoles 30 de julio de 2008, 4:01:57
Asunto: Re: Un par de datos interesantes...

Pino tiene razón en sus argumentos, pero no en su accionar. Para mí, la cagó. De hecho, mientras se estaba dando el debate en el Congreso, la denuncia de la ONCAA en contra de los exportadores fue presentada. Se les reclama 1780 millones de dólares. Y las exportadoras están hasta las manos.
La corrupción K no es materia de discusión. Pero acordate que son una pyme, y aun así cambiaron ciertas reglas del juego en Argentina. Puede que hasta anteayer el gobierno haya sido un socio más o menos implícito de las exportadoras, pero hoy les está reclamando –con denuncia judicial y pruebas– 1780 millones de dólares. Para mí son la mejor opción dentro de nuestro panorama, al menos hasta que surja otra cosa.


De: Rodrigo <...@yahoo.com.ar>
Asunto: Re: Un par de datos interesantes...
Para:
ariel <...@yahoo.com.ar>
Fecha: miércoles, 30 de julio de 2008, 11:47 am

Bueno bueno, no te pongas así (te enojaste por lo del blog?).
Coincido con que ahora no hay otra opción. Pero no puedo dejar de pensar en la “polarización inducida”, el show teatral del voto de Cobos en el Senado, etc. No sé si está todo armado, pero a veces pareciera que sí. Me acordaba también de esas peleas estúpidas que muestran en Bailando por un sueño (peleas ficticias armadas a propósito con famosos, y detrás te venden basura). Pero bueno, otro día lo charlamos. El viernes después del laburo podría ser.


De: ariel <...@yahoo.com.ar>
Para: Rodrigo <...@yahoo.com.ar>
Enviado: miércoles 30 de julio de 2008, 19:21:07
Asunto: Re: Un par de datos interesantes...

m' pongo como loco yo, Rodro, ¡¡como loco!!

La verdad, fuera de joda, es que se puede pensar todo, porque los mismos que la están haciendo también la están pensando, me parece. También es cierto que los gobiernos progresistas en Argentina (es decir, éste y Alfonsín) parecen darte el oro y el moro hasta que te dejan sin el pan y sin la torta. A este gobierno lo sigo viendo como la opción más progresiva de todo el espectro electoral con chances de gobernar, lo que no quita que los límites productivos de la Argentina realmente existente sean más bien apremiantes (dentro de diez años deberíamos empezar a importar petróleo).
La polarización inducida no me parece un absurdo, ni mucho menos. De hecho, ya ha sido pensado el proceso de crisis con el campo como un modo de "enfriar la economía" sin decir "vamos a enfriar la economía". También puede haber inducción a la polarización de parte de Kirchner y el peronismo no kirchnerista, porque tanto uno como otro tienen problemas en desarollar (o siquiera consolidar) su poder potencial, de modo que la polarización inducida no sería otra cosa que la escenificación del tira y afloja de la negociación. Lo que debe hacer este gobierno, según yo, es levantar el piso institucional de sus acciones progresistas de gobierno. La ley de movilidad jubilatoria es un ejemplo de eso, y representa un paso más allá del avance conseguido con la reinstauración del Consejo del Salario.
En eso estamos.
¿El viernes? Encantado.

De: Rodrigo <...@yahoo.com.ar>
Asunto: Re: Un par de datos interesantes...
Para:
ariel <...@yahoo.com.ar>
Fecha: miércoles, 30 de julio de 2008, 09:05 pm

Bueno, hablamos el viernes entonces.

PD: tu blog no está tan mal...

12 octubre 2007

Noticias neozelandesas

De Chela, nuestra corresponsal en Wellington:
Acá el rugby es todo, los All Blacks son lo único que tienen, y todo es All Blacks. Pero lo que es gracioso es que no es de fanáticos, es de “es lo que nos conecta con el resto del mundo”. No tienen música, no tienen cine (bueno.... El amor y la furia sí, y Criaturas celestiales, claro), ¡ni siquiera tienen una comida tipica!
En fin, para cubrir todo este “vacío” están los All Blacks, y no lo digo criticando, eh. De hecho, me parece que está bueno. En fin, los privilegios de no pertenecer... Los All Blacks cubren muy bien ese vacío y NZ los ama.
¿Qué te puedo decir? Fui a ver dos o tres partidos a bares, está bueno, la gente se fanatiza, pero nunca tanto como lo puede demostrar un buen bostero. En los bares, la gente va y toma birra, ese es el plan... y ver el partido, obvio. Un buen plan.
Yo, como te imaginarás, me siento un poco incómoda, porque como “somos extranjeros” no sé si estoy habilitada para festejar. Pero cuando puedo, meto algún “uuhhh” o “¡nooooooo!” y nadie me entiende, claro.
La gente toma cerveza y yo siento que cuando termina el partido, ganen o pierdan los All Blacks, todo se acaba. Eso me genera un poquito de vacío, y pienso: “Pero loco, ¿no eras tan fanático? ¿Cuándo es que van al Obelisco (o algo así) a festejar?”.
Ellos, los kiwis, hacen todo así: en el momento se excitan; después, nada.
También fui a ver un partido de los All Blacks a la cancha, cuando estuvimos en Auckland. Ahí la pasé bomba, salvo porque tenía al lado una mujer (que se tomó ocho botellitas de cerveza) que todo el tiempo gritaba “¡try!” o “¡come on!”.
Te cuento lo que me pasa a mí: el otro día estábamos con Coqui mirando un partido, y yo le dije: “El rugby es el deporte del futuro”, “descubrí el rugby”. Y no es porque esté en este país (que de hecho acá la gente es bastante fría). El otro dia, chatendo con Diego le comenté que me encantaba el rugby porque me parecía muy “esta pelota es mía, y no me la vas a sacar y te empujo porque tengo que pasar”. Y es así. Por suerte desconozco las reglas del rugby. Pero los veo, tirándose unos arriba de otros, empujándose para sacarse la pelota, da la sensación de que vale todo. Me encanta.
Sí. Si estuviera en Argentina estaría fanatizada con Los Pumas, seguro, jajajaja.
No sé si llegaran a jugar Los Pumas con los All Blacks, pero me da la sensación que en Argentina lo están viviendo a lo loco, todo el mundo habla de Los Pumas.
No sé cómo voy a terminar este mail, así como no se qué voy a hacer cuando se acabe el mundial de rugby, que tal vez sea el domingo, contra las gacelas sudafricanas.

14 agosto 2007

Más meme

Le pedí a Martín que fuera bueno y escribiera una anécdota suya que creo divertidísima. No porque no pudiera escribirla yo, sino porque me gustaba la idea de que usara sus propias palabras, que suelen ser muy buenas. No se negó pero aceptó de un modo que podría decirse lateral. Entonces sigue sin haber cuento, pero hay lo que sigue. Una suerte de meme.

Los dejo con Martín:


"Aprovecho la oportunidad para compartir –porque sí– unos versos. Unos versos de la poeta uruguaya Idea Vilariño (vaya nombre que tiene esta dama). Que pueden ser publicados, pues sí. O no. Pero acá van."


«Verte reír»

Verte reír tocarte con las manos
vivir contigo un día un año tres semanas
compartir vida seria vida mansa contigo
encontrarte en la cama
vistiéndote en el cuarto
oliendo a alcohol fumando
sudando en el verano
o en el amor cerrando
tus ojos atentos y distraídos.


"Me gusta la sencillez que emanan esas palabras, así dichas, así sentidas. Me gusta cómo ellas dicen. Me gusta leerlas y que me devuelvan rostros. Me gusta lo que prometen, lo que implican. Que me hablen de ayer y de mañana. La caprichosa esperanza de obsequiarlas como me han llegado a mí.

Sin más, mis cordiales saludos,

Martín"

05 julio 2007

Pietro

AdriM escribió: Re:
(...) Yo acá ando, encerrada en mi casa y durmiendo como una marmota, en parte por el frío y en parte, y a aquí va lo novedoso, porque ando un poquito preñada. (Se supone que pasado un tiempo el sopor en el que vivo va a amainar y quizá pueda reconectarme con el universo, entre tanto ando por la vida como flotando en líquido amniótico.)

AdriM escribió: La película para estos tiempos que corren
Yo creo que ya la viste pero ilustra mi momento actual: Aprile.Te acordás, ¿no? Moretti deprimido por el triunfo de la derecha en Italia, documentando el momento, que transcurre con simultaneidad a la llegada de su primer hijo (mientras proyecta su musical sobre un pastelero anarquista). Tengo una copia pero no la podía ver así que la estoy bajando de nuevo.
Además en mi caso tiene otro aliciente, hace bastante tiempo se la hice ver a Facu y cuando Moretti y su mujer hacen la lista de nombres posibles terminan eligiendo Pietro. Pietro Moretti. A Facu le gustó tanto ya desde aquel momento que mucho antes de estar siquiera en la imaginación más remota, la criatura ya tenía nombre, por lo tanto si es varón se va a llamar Pietro. Yo qué se, ya me acostumbré y me hace gracia, pero sé la cara que pone la gente cuando lo escucha. Pero bueno, creo que hay que ver Aprile.
Malala escribió:
Qué gracioso. Pietro no me disgusta para nada. Ahora no me acuerdo el apellido de Facu, pero es tano, bastante tano, ¿no?

AdriM escribió:
Sí. Pietro Matarazzo. A mí me da como bastante ternura todo, por eso no me pude negar al nombre. Igual, si le decís algo a Facu, te mira como si estuvieras loca y dice cosas como: "Pero ¿qué?, ¿a alguien le parece que no queda bien?", y por más que le digas que el pibe quizá no sea gangster ni pizzero y seguro no será tano, no hay tu tía.

Malala escribió:
Jajaajaja, lo posteo.
AdriM escribió:
Sí, postealo, pero cambiale el apellido por las dudas que el pibe definitivamente sea gangster.

16 mayo 2006

La mafia china y yo (Parte I)

Como parte de una nueva ¿sección? de colaboraciones, Adriana Mastieri (amiga de la casa) nos envía un relato prologado por las promesas y amenazas que aquí nomás siguen.

"Bueno, yo te mando la primera tanda de chino. Después sigo con el acolchado. Obvio que me siento una víctima de la mafia china. Voy a contratar una banda de yakuzas para exterminarlos en cualquier momento, por ahora sólo se salvan por la comida."

No recuerdo exactamente cuándo fue, digamos en la temporada primavera/verano 05/06, pero sí sé que el caso del chino pirómano que quemaba mueblerías por la ciudad estaba en pleno auge mediático (e incendiario).
Notamos por esas épocas que un nuevo restaurante de comida china había abierto sobre Ángel Gallardo, a tres cuadras de casa. Era un local raro, demasiado grande para un take and go pero no había mesas que invitaran a quedarse a comer. Lo que sí había era panfletos colgando en la puerta y me llevé uno, ya que el otro restaurante chino del barrio ya de chino no tiene nada (empezando por el cocinero). De modo que la novedad fue bienvenida.
Un miércoles del referido período decidimos llamar y probar la comida, serían alrededor de las once de la noche. Mejor dicho, serían las once cuando llamé, no sé qué hora era cuando terminé de tratar de hacer que el chinito entendiera la dirección y la comida que pedía, ya se había ido al carajo de tan chino que era el muchacho y de tanto no entender nada. Bueno, el asunto es que la comida tardaba, tardaba; no sé con qué nos colgamos y no llamamos para preguntar qué pasaba, pero la cuestión es que un poco después de las doce y media (dicho de otro modo, casi a la una de la mañana) vino un chinito en bicicleta con el pedido. La comida era bastante mala por cierto, se puede decir que era la peor comida china que probé en mi vida: los fideos estaban pasados, ni siquiera los pudimos terminar.
En esta instancia del relato se impone la necesidad de tomar partido: uno debe elegir entre un universo regido por el azar y tendiente a la entropía, u otro gobernado por la necesidad en el que las casualidades no son posibles. Yo me quedo con el segundo, más que nada para ponerme al servicio de la narración que me incumbe.
Lo cierto es que al día siguiente, en el noticiero matutino, nos enteramos de que el chino pirómano había sido capturado durante la madrugada, luego de incendiar -entre otras- una mueblería en Villa Crespo y otra en Caballito, movilizándose en bicicleta con su bidón de nafta. Las coordenadas eran llamativas: para hacer el camino entre la mueblería de Villa Crespo y la de Caballito, el chino tenía que haber pasado cerca de casa forzosamente. La pregunta que se imponía era: ¿cuántos chinos en bicicleta andan por Caballito un miércoles a la una de la mañana?
Así fue como supimos que entre un incendio y el otro, el chino nos había traído nuestra comida. Poco tiempo después de encarcelado el pirómano, el restaurante cerró, aunque desde adentro sigue saliendo olor a comida china.