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08 junio 2012

Colaboradores de prensa


Lo encontré acá, viene de acá y acá va:

Feliz día del periodista precarizado

Por Bruno Bimbi*

Hay noticias que la mayoría de los medios —o quizás todos— nunca te van a contar. Ni los medios oficialistas, ni los opositores, ni los demás. Hoy es el día del periodista y muchísimos periodistas, en distintas redacciones, trabajan en negro. Las empresas abusan de figuras tales como “colaborador” y “pasante” para tener profesionales haciendo el mismo trabajo que los demás, pero por mucho menos dinero, sin obra social, sin aportes jubilatorios, sin vacaciones pagas, sin aguinaldo, sin derechos gremiales y sin estabilidad laboral. Obvio: esa noticia no sale en los diarios. Ni en los oficialistas, ni en los opositores, ni los demás. Hay cosas en las que los dueños de casi todos los medios están de acuerdo.
La ley 12.908, más conocida como Estatuto del Periodista, promulgada por Perón en 1946, establece en su artículo 2º que “se consideran periodistas profesionales a los fines de la presente ley, las personas que realicen en forma regular, mediante retribución pecuniaria, las tareas que les son propias en publicaciones diarias, o periódicas, y agencias noticiosas. Tales el director, codirector, subdirector, jefe de redacción, secretario general, secretario de redacción, prosecretario de redacción, jefe de noticias, editorialista, corresponsal, redactor, cronista, reportero, dibujante, traductor, corrector de pruebas, reportero gráfico, archivero y colaborador permanente”, y más adelante, en el mismo artículo, aclara que “se entiende por colaborador permanente aquel que trabaja a destajo en diarios, periódicos, revistas, semanarios, anuarios y agencias noticiosas, por medio de artículos o notas, con firma o sin ella, retribuidos pecuniariamente por unidad o al centímetro, cuando alcance un mínimo de veinticuatro colaboraciones anuales”.
¿Qué significa eso de las veinticuatro colaboraciones anuales?
En todos los medios hay colaboradores ocasionales que realizan notas, entrevistas, columnas u otro tipo de trabajo de manera no permanente, por varias razones: puede tratarse de periodistas que trabajan de manera independiente para varios medios, sin tener vínculo fijo con ninguno, o inclusive profesionales de otras áreas que escriben con cierta periodicidad sobre el tema de su profesión, sin ser empleados del medio y sin que ese trabajo sea su principal fuente de ingreso. Sin embargo, la ley fijó un límite para eso: si en un período de un año, una persona escribió veinticuatro notas, debe ser incorporada a la planta como colaborador permanente. O sea, en blanco, con todos sus derechos garantizados. Se buscaba así evitar que pase lo que, violando la ley, pasa actualmente en casi todos los medios: un alto porcentaje del plantel periodístico está irregular, escondido tras la figura de “colaborador”. Según un fallo de la Cámara Nacional del Trabajo que ya tiene varias décadas, “la incorporación de un colaborador al régimen del periodista profesional se determina en forma objetiva por la intensidad de sus prestaciones, fijados legalmente en un mínimo de 24 colaboraciones por año; no obsta la concurrencia discontinua o el pago no sujeto al cumplimiento de horario determinado” (CNTr., 1 *, 10/2/72, 11 149-25).
Pero, ¿qué importa lo que diga la Cámara Nacional del Trabajo? ¡Esto es Argentina!
Cuando empezás a trabajar en un diario, la mayoría de las veces es así. Provisoriamente, quizás para siempre. Los “colaboradores” son obligados a inscribirse en la AFIP como monotributistas, cobran un precio unitario por nota publicada o un fijo arreglado verbalmente y, además de no gozar de ninguno de los derechos laborales y sociales que la ley les garantiza, deben pagar el monotributo e Ingresos Brutos. En algunos casos, cuando cumplen las 23 colaboraciones, los editores les dicen: “No te puedo publicar nada más por ahora” y esperan a que pase el año, para seguir publicándoles. Durante ese período, no cobran nada, y cuando se vence el año, les vuelven a publicar, siempre como colaboradores no-permanentes. En otros casos, las empresas les siguen publicando las notas, haciendo de cuenta que las 24 colaboraciones nunca se cumplieron. Total, no pasa nada. El sindicato (una entidad que dice llamarse “Utpba” y nadie sabe muy bien a qué se dedica) no hace nada y el Ministerio de Trabajo tampoco, así que esa situación irregular puede mantenerse, provisoriamente, para siempre. Algo parecido ocurre con los pasantes, pero generalmente es peor: se sientan en la redacción al lado de otro periodista que cumple el mismo horario y desempeña las mismas tareas, pero ellos reciben muchísimo menos. Y un día, de repente, les dicen: listo, gracias, no vengas más. Repito: el sindicato y el Ministerio de Trabajo no hacen nada. Ni con los medios oficialistas, ni con los opositores, ni con los demás. Parece que en eso también, están todos de acuerdo. ¿Y cómo no van a estarlo, si el propio Estado —nacional, provinciales y municipales— tiene miles de trabajadores en negro con el mismo sistema: monotributistas con factura y sin derechos. Es la regla en el Estado, ¿cómo controlar a los privados? Vos no digas nada, yo tampoco. Una mano lava a la otra.
En mi último trabajo, en un diario que no existe más, que no nombro únicamente porque estoy en juicio con el empresario que lo llevó a la quiebra, trabajé durante más de dos años como “colaborador”. Cuando la empresa empezó a caminar hacia el precipicio, cada vez más rápido, los primeros que dejamos de cobrar fuimos nosotros. Primero nos dijeron que había un problema, pero quedate tranquilo, que en quince días como máximo cobrás. Después nos dijeron que el mes que viene cobrás los dos meses juntos, quedate tranquilo. Después que quedate tranquilo que en un mes o dos esto se soluciona. Cuando ya nos debían cuatro meses —y ni el sindicato no el Ministerio de Trabajo hacían nada, repito otra vez—, tomamos la iniciativa de organizarnos. Con la ayuda de colegas y de varios editores logramos contactar a la mayoría de los colaboradores y les mandé a todos una planilla para hacer un censo. El primer corte del censo daba resultados increíbles: nos debían más de 200 mil pesos, hacíamos cada semana entre el 25 y el 30% del diario, éramos más de 30 personas, buena parte estábamos desde el primer mes, la mayoría habíamos superado por mucho las 24 colaboraciones —¡algunos habían superado las 240!— y no cobrábamos hacía varios meses. A mí me echaron. Al final, en pocas semanas, echaron a todos. El diario ceró y nadie cobró nada.
Esa situación se repite en distintas redacciones de diarios y revistas. Están todos tan acostumbrados que parece normal. Trabajadores que retroceden en sus derechos al período anterior al primer peronismo. En negro. Sin vacaciones. Sin obra social. Sin aguinaldo. Sin aportes jubilatorios. Sin derechos gremiales. Sin obra social. Son periodistas, pero ningún medio te lo cuenta.
No es noticia.
Toda esa gente son mis compañeros. Feliz día.

*Bruno Bimbi (33) es periodista, profesor de portugués, máster en Letras por la Pontifícia Universidade Católica do Rio de Janeiro y doctorando en Estudios del Lenguaje en la misma universidad. Actualmente coordina la campaña por el matrimonio igualitario en Brasil. Es activista de la FALGBT y autor del libro “Matrimonio igualitario” (Planeta, 2010). Escribe el blog Tod@s en la web de TN.



En otro orden de cosas, o no tanto, hoy hay fiesta del gremio en Alsina 1762, en la Asociación Argentina de Actores.

26 junio 2009

Los muertos vivos

Urgente: Michael Jackson secuestró a Cascioli.
Será por eso que hoy, como ayer, lo sigo extrañando a Cascioli.
Los comentarios del post anterior me ratificaron que somos varios los entristecidos. La Humor fue parte grande de nuestra Resistencia. En parte por eso, Aguante Jauretche comentaba que debió haber sido velado en el Congreso.
Hoy, sin embargo, en el diario...
Y, hace siete años,
Compañeros Cascioli, Maxi y Darío, presentes.

25 junio 2009

A las 14.43, hay más muertes y secuestros

La de Farrah Fawcett ya viene siendo dispendiosamente cubierta por el multimediático tinglado tilingo. De modo que nada más diremos de ese ángel de Charly, que tanto se metía en enredos parapoliciales a finales de los 70, haciendo las delicias de la familia argentina.
La que sí es relevante es la muerte de Andrés Cascioli, tan relevante que los grandes medios no dicen ni mu ante semejante pérdida del ambiente gráfico.
Cascioli, alma máter de la revista Humor (y tantas otras) y excelente ilustrador, como tantos, ha muerto.
Tal vez mi primer contacto directo con la política (con LO político) fue el secuestro de la edición 97 de Humor. No recuerdo la fecha, pero sería el 82. Tenía 8 (tal vez 9) años. Conocía la revista. Supe de su secuestro.
Así conocí realmente lo que era un secuestro.
En los diarios no hablan de él. Será porque es mucho más importante Farrah Fawcett (¡qué pajeros infernales!). En los blogs, en cambio, siempre hay escritura urgente y foco nacional. Aca, acá y acá, por ejemplo. Acá, archivo taringuero.

PD: ¿reconocen a la rubia que está con Massera en el bote? Creo que la vi hoy, 30 años después, almorzando con Francisco y Gabriela.

24 mayo 2009

Las afinidades electivas

Hace algunas horas, Agustín Rossi fue atacado por segunda vez por un grupo de patrones agrarios.
Huevazos, patadas, descontrol. Todo por haber cumplido su deber como presidente del bloque de diputados oficialistas, tarea en la que le cupo, además, ser el catalizador político de las casi veinte modificaciones que hubieran beneficiado a tantos que ahora añoran la vigencia de lo que no fue por el voto panqueque del vicepresidente.
Crítica dijo que el ataque "generó repudio" de parte de la oposición democrática y consensualista, la que, sin embargo, sólo dijo que el hecho era repudiable o lamentable, aunque se eximieron de repudiarlo.
La Nación dijo que fue unánime el repudio, aunque no se abstuvo de citar al aguardentoso Biolcatti, quien dijo que el ataque es "lógico" y "comprensible".
Según Clarín, Rossi le respondió a Biolcatti de este modo.
(Página* no publicó nada al respecto. Será por el paro de sus trabajadores, que, como tantos otros en tantas otras empresas del rubro, reclaman los demorados aumentos de este año.)

Ahora, a eso de las ocho de la noche, la noticia ya salió del centro que ocupó apenas por algunas horas de un domingo previo a un feriado.
Las atribuciones de la libertad de expresión. Legítimas, desde ya, aunque también notoramiente tendenciosas: si el atacado hubiera sido Giustiniani o Reutemann esos mismos gallos seguirían cantando.
Más objetables son las decisiones que llevan a dar plena cobertura a las manifestaciones antikirchneristas en la campaña oficialista en Buenos Aires, cobertura desmedida, de una relevancia en esteroides que contrasta con lo minoritario de dichas acciones de rechazo.
Lo que no, lo que es imposible de bancar, es la contradicción flagrante de esta noticia de Clarín (levantada por Catanpeist), que con preverbial deshonestidad intelectual se opone a la resolución del gobierno boliviano que determina que los medios deberán cederles a sus trabajadores espacios en sus publicaciones y emisiones. El argumento con que se desea justificar tal rechazo es que el derecho de los trabajadores de prensa a opinar sin censura atenta contra la libertad de expresión. Un absurdo, un asalto a la razón.

Mientras tanto, y a pesar de las prepotentes pretensiones monopólicas, los blogueros seguimos nuestro camino. En esa dirección, ya está confirmada la presencia de Ernesto Laclau en el próximo encuentro bloguero en Rosario, inscripto en la justa y necesaria campaña del compañero Agustín Rossi.


*Mandé cualquiera: en Página salió en la edición impresa de hoy.

05 mayo 2009

Clarinópolis

La campaña de Clarín contra la "campaña oficialista contra Clarín" me paspa.


Es evidente que de aplicarse la ley algunos de los medios ya existentes, como Clarín, se van a ver afectados, es la idea, ¿no?

Repetimos: se trata de monopolios.

Y que no vengan con que se fomenta la creación de medios que dependerán de intereses extraperiodísticos porque eso es una boludez. Los medios no son sustentables sin esos que llaman intereses extraperiodísticos... porque necesitan su pauta, porque no se pueden pelear con cualquiera, porque "el interés de la gente" al que algunos dicen responder sólo es utilizado cuando coincide con la línea editorial o comercial.
Miles de motivos, miles.

Porque ¿cuál es el interés periodístico del rating de los 20 años de Tinelli? ¿A quién le importa?
Y de todos modos sale en todos lados como si hubieran encontrado una vacuna para el dengue o se hubiera dejado de utilizar el glifosato...
Cosa 'e mandinga.

Como dice Werte, que se los coja King Kong.

29 abril 2009

¡No se olviden de EE.UU.!


Este último es un típico ejemplo de "efecto Pelagatos". A pura tilinguería: las catástrofes naturales, como es sabido, tienen una innata afinidad con los países más empobrecidos, y México, mal que mal, sirve como canónico ejemplo. De modo que la noticia más relevante (el lugar donde se registran la mayor cantidad de casos confirmados) se da al final, después de las negritas (el privilegiado estilo del "ahora dicen") y casi como un comentario marginal (a estos se suma) y con un raro atenuante (poco más de la mitad de los casos).

Eso sí, hay espacio para lo relevante

12 abril 2009

Jodeme las pelotas


Entre lo noticiable y lo relevante, al lado del prestigioso arte del periodismo, y justo debajo de la nueva mascota de la Casa Blanca: la blasfemia personificada.
Por gente como Ratzinger entiendo un poco a los lefebvristas.
Me imagino a cualquier cura pegando un coscorrón con ganas en la azotea del impío: "¡¿Cómo que «devolverle la esperanza al hombre»?! ¡¿Quién se la podría haber sacado acaso, pedazo de adoquín del Demonio?! ¡Si la esperanza del hombre radica en el amor de Dios!".
Wojtila al menos decía que los pobres no podían esperar.

Volví del sur, medio pastoral.

22 marzo 2009

Menos de lo mismo

Foto: Minuto Uno

Cientos de productores en las rutas. Hagamos cuentas. ¿Cuántos cientos? Pongamos que nueve, ya que si fueran más dirían que son "miles" los productores. Novecientos productores, entonces, en unos sesenta cortes (números de Clarín). Dividimos y resulta que sería una quincena de personas por corte. Casi casi, el sueño del piquete propio. Ya no más "Una persona, un voto"; ahora lo que se viene es "Una persona, un corte".
La fotogalería de La Nación es elocuente al respecto.
En este panorama, es lógico que hasta los piquetes más radicalizados, cuando se reúnen en asambleas a la vera de la ruta, dejen pasar ora autos y micros ora también camiones (siempre que no lleven productos agrupecuarios, que para algo al fin y al cabo están piqueteando). No da el número para hacer ambas cosas al mismo tiempo y hay que decidir entre asamblea o piquete. Me imagino la situación: la bronca de quienes quieren transitar libremente se acumula ante cada piquete paquete. Los ruralistas, pocos pero no bobos, se la ven venir y deciden que van a decidir si despejan o no la ruta. Y en cuanto se aprestan a deliberar, por lo corto de la frazada, en realidad la decisión ya está tomada. La ruta se despeja, pasan todos los varados y todos contentos. La etapa superior de lucha campestre establece su síntesis superadora: asemblea y piquete con circulación, que, si bien intermitente, les habilita a los canales de noticias cambiar de información: se cierra el piquete, la asamblea delibera si despeja y para hacerlo despeja la ruta, la asamblea decide liberar la ruta pero, al darse cuenta de que la ruta ya estaba despejada, sonríen, alzan los hombres, y vuelven a deliberar para ver qué camino tomar, o bien se quedan ahí mismo donde están, cortando la ruta. Y lo dicen, al menos el boquiflojo de De Angeli lo dice.

Yo recuerdo asambleas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, y les juro que había más racionalidad. "Che, somos cincuenta. No da para cortar Rivadavia. Cortemos Puan, con una clase abierta".

Otra vez sopa, dice Diego F. Es cierto, y para colmo es poca.

06 diciembre 2008

Ellos son (El silencio frente al espejo)

"Ellos, antes, podían", empieza Saer La mayor.


Los ellos a los que yo me refiero todavía pueden, pero tengo para mí que menos que antes, porque ni siquiera saben qué.
Se sabe: los empresarios anti K (no todos, no pocos), la oposición política, la hemegonía mediática y la coparticipada troupe de figurantes pour la galerie critican al kirchnerismo principalmente por las concreciones de sus proclamas igualitarias o paliativas, mientras callan olímpicamente hasta su propio oprobio el mutis K en cuestiones viciadas de menemismo explícito, como la depredadora extracción minera. En realidad no callan, hablan a favor, en suplementos especiales sobre la "San Juan minera" o la gloriosa Barrick Gold. La cobertura del veto de Cristina a la ley de glaciares no es denunciar el tongo (como ACÁ); es más bien la continuación del esmerilamiento por otros medios, como el ninguneo de la óptimamente noticiable reunión Cristina-Madonna-Betancourt, de un pedorrismo consustancial a la patria mediática, tanto como la reunión Julio César Cleto Cobos-Macri, aunque de mucha mayor envergadura la de las mujeres (que además dan tanto mejor en cámara).En nuestra democracia post-neoliberal, los medios de comunicación constituyen, por y para sí, la tendencia misma. Los medios -en Argentina, explícitamente: la hegemonía del clarinismo- comandan la contrarreforma (¡la opción por los ricos!), conjuntamente con el índice Merval, el Banco Galicia, la Sociedad Rural, el obispado ítalo católico argento y la pareja del momento que aparezca junto a Tinelli. Este es el papel en general de la prensa en buena parte del mundo y, muy particularmente, en la Argentina del Grupo Clarín; al menos tal como lo conocemos hoy, sábado 6 de diciembre de 2008... Porque las acciones de Clarín siguen bajando, lo que se me anuncia como una futura reconfiguración de su constitución accionaria, de la participación en la propiedad de semejante elefante y, por lo tanto, de su injerencia en la historia de Argentina (ese país al que le debe, el gran diario, en definitiva, su existencia.)
Hace seis/ocho años nomás, apuntalaron y reflejaron el abominable tinglado del helicóptero. Sólo así se explica que para ellos el gobierno de De la Rúa marchara sin resistencias evidentes en su portada hasta el 18 de diciembre de 2001: estaban, ellos, los hoy demócratas, los azules y los colorados de antaño, ganando tiempo para la fuga de divisas y su correspondiente pesificación asimétrica, una de cuyas contraprestaciones fue el nefando titular: "La crisis causó 2 nuevas muertes".En estos momentos, en su gozoso afán de estar en cadena nacional (pero privada), persiguen la transmisión perpetua de cada crimen contra la propiedad, en especial de aquellos que también sean contra la vida (de los propietarios y, en caso óptimo, ingenieros). Pretenden justificar su monomanía en piñón fijo por dichos crímenes representando un supuesto crecimiento exponencial, apenas por debajo de la sensación de inseguridad, ya en un putativo punto de saturación. Pero mañana no debería seguir siendo esto.
En el mundo, mientras tanto, otra hora comienza: la hora del crack de Wall Street. La hora en que es inminente la quiebra, la absorción y una mayor monopolización de su banca y de su producción. La hora en que es probable que los bonos del Tesoro estadounidense caigan en default, el quebranto del Estado yanqui y, en tanto, la cancelación a mansalva de los ceros y ceritos que inflaron todas las burbujas, la burbuja. La hora en que "dólar" mutará de valores, de cambio y de uso. Será otra modulación. No se sabe cuál. Algunos pensamos un poco de esto y otro poco de esto, entendiendo según nuestras posibilidades y apostando según nuestros deseos, como debe ser. Hasta gente como Morales Solá suele conservar esas mínimas decencias, aunque mienta con "desde el llano" mientras nosotros revoleamos los ojos, atribulados pero florecientes en medio de los silencios imperiales.

"Ellos son", en definitiva, los violadores de la lengua, el espejo de los lenguaraces de quienes en verdad sartenean a lo pavote con el mango firmemente aferredo: latifundistas, agiotistas y usureros (la gran banca privada), los capitanes de la industria y los dueños de la ferretería. Entre ellos, para nosotros, sólo se trata de vivir. Ojalá esta vez resulte bien.

05 noviembre 2008

Modelo para armar

Mientras que de cuatro estados gringos no se tienen relevantes datos oficiales sobre los resultados de la elección de senadores, el lapso en que se juega el tironeo por el poder político encuentra un límite en los 60 senadores que le darían a Obama control total del legislativo.

En tanto, altos funcionarios mueren en el DF mexicano, al estrolarse la avioneta en que viajaban contra el duro asfalto. EFE amplió la información: "Al menos nueve vehículos fueron afectados por el impacto de la avioneta y se incendiaron, sin que se conozca si tenían pasajeros al momento del accidente".

Tiempos violentos.

28 septiembre 2008

Ojo Felipe que mañana y ayer también son siempre hoy (¡lilianas... totales!)

N.A.F.T.A.
"O dicho de otro modo,
la cosa está muy clara:
Tú me prestas a tu hermana,
Yo la vendo en Canadá,

y a la corta o a la larga,
se la cobro a tu mamá.”
Liliana Felipe

Somos lirios, somos rosas,
somos lindas mariposas
La Polla
$in (focus)
En una propaganda de Ford Focus, una suerte de Aladino en auto morocho se le arrima al macho viril, protagonista desde ya. Todo un palo... ya sabés: todos los gustos. Segundos después, cientos de kilómetros más allá (el tiempo es monetario en televisión), este, el prota, ahíto de toda saaciedad, le confiesa al Aladino: “Quiero que el tren llegue a San Gregorio: ya dejé de pensar sólo en mí”. Al instante, otro par, otro par de vías, se abre bien abierta del troncal para encarar hacia...
...y... no sé... como mucho, veinte kilómetros, porque San Gregorio está bien al sur de la provincia de la Santa Fe, apenas arriba de Alvear y bastante más al sur de Sancti Spitirtu, a la derecha de Aaron Castellanos y la izquierda de La Pinta.
A menos que fuera hacia un futuro San Gregorio Pérez Companc, gloria loor de la patria sojera.
Por mí que se haga. Pero no jodamos –ni vendamos– con los principios. Aunque eso sea nuestro destino, el de los monos con palabra.

“¡Ay, Segismundo, cuánta vanidad:
«Infatiloide y malsano el orgasmo clitoriano...»!
¡Ay, Segismundo, cuánta vaginalidad:
el orgasmo clitoriano se te escapa de la mano!

Liliana Felipe

Sin (galones)
Mientras escribía sobre los quesos conversaban amigos: hoy es un día feliz.
Mientras tanto apalabro el “shifter” que Barthes señala.
En ella hay otra. Y fragmentos de discursos amorosos.





Se te agradece tanto...
como si fuera de veras

Ibídem
Sin (soldadura)
Tengo 34 años y vivo en Caballito (pero saliendo beodo veo Boedo a mi izquierda).
Hace veinte años (ya no metemos en la cuenta los meses), fui al sorteo del industrial, al Huergo. Tuve suerte y salió mi número.
Después me entregaron las notas del Politécnico Bunge y Born. De lengua estaba óptimo, pero en las divisiones nunca encontré mi punto. Sin embargo entré también ahí. Por mérito y raspando. Y quedaba cerca aunque no entraran mujeres...
Las clases de gimnasia eran en Vicente López (antes del primer Carrefour). Del segundo colectivo (117 o 28) me bajaba frente al Raggio. A la esma apenas la vislumbraba: me quedaba muy a la derecha, amén de que yo estada ahí para correr (a prender las reglas del handball).


Y en el mercado
la vulgar mandarina
se siente tan tangerina

Ibíd.
Con aliento
Terminé la secundaria en el Avellaneda de Palermo; y no pocos sábados con Diego (amigo desde Bunge) fuimos a Obras a ver los Redondos
Y a la vuelta sí que había pasar por la Escuela para llegar a General Paz rumbo a San Martín, total...

Nos tienen miedo porque no tenemos miedo,
nos tienen miedo porque no tenemos miedo.
Op. cit.
Con (más ganas que ayer)
Hoy, a la ex esma, fuimos con Malala al mejor recital al que no hayamos entrado de nuestras vidas: se colmó el Casino de Oficiales con la Felipe y un millar quedamos afuera, con más ganas que ayer. Sera mañana...

05 septiembre 2008

Macri Horror Show

¡Qué tupé! Superávit, subejecución, más endeudamiento y encima ampliación del presupuesto de 1500 millones (consensuada con la Coalición Cínica), de los cuales 200 van (y ya van 1000, casi tres palitos por día) a las empresas recolectoras de residuos, que él no gerencia, desde ya, y por eso ni duda cabe de que él no lucra más con ellas.
(Además, cien millones para subsidios a escuelas privadas y 99 para arreglar veredas; a los premios entran: 24 millones para el Instituto de la Vivienda y seis para becas estudiantiles. El gas en las escuelas públicas seguirá faltando.)
“El gobierno usa de menos y pide de más. La insistencia en mantener el nivel de endeudamiento se está convirtiendo casi en una afrenta a la sociedad”, sintetizó Hourest. Ese "casi" está de más: es una afrenta cabal, tanto como el mutis mediático que mima su gestión.