
El viejo adagio popular: “Los bancos sólo le prestan a quienes no lo necesitan”.
La semana pasada salió cierto poronga del Deustche Bank a decir que vamos a comernos una megadevalueta. Creo que no tuvo mucha repercusión, salvo algunas notas como una de Maxi Montenegro, quien sin embargo no pudo dejar de aclarar que nadie avalaba lo dicho por el DB.
Esa es la apuesta de la concentración financiera, que apesta, tanto que ni los mismos socios salieron a bancarle la parada. Son en parte rémoras de una concentración financiera que si bien ya no expande su lógica, tampoco cede su hegemonía.
Mientras tanto, habrá que seguir pensando cuál es la mejor manera de stockear reservas. ¿Qué hacemos con el oro? ¿Y con el dólar?
Por una nueva ley de entidades financieras.
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