30 septiembre 2008

¡Es la tarasca, idiota! (o sin coma)

Ahora que todo el mundo se ve mutuamente en bolas y que cualquier poronga está hecho cajeta, ahora, después de tanta abstinencia malsana, de verdad, no sólo la justicia cordobesa sino incluso hasta el mismísimo Grupo Clarín vuelven por la línea del dinero en el caso del asesinato de Nora Dalmasso. Sólo porque uno de los presos por falsificación de documentos de propiedades se le ocurrió decir lo que casi todos intentaban callar y sólo algunos cuchichearon Para Ti: que el viudo (que perdonó post mortem a su fallecida esposa) era el testaferro de De la Sota. O será porque tal vez, ante la depreciación de las monedas y acciones empresariales, la verdad se ve revalorizada. Qué sé yo.

(No linkeo nada porque lo vi por TN y, hasta el momento, todavía la información no está virtualmente socializada.)

Actualización: en La Nación había aparecido esto el lunes.

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