02 noviembre 2005

A confesión de parte, relevo de prueba (Apostilla a “Yo lo sospechaba”)

Título:
«“pierde” horas»

Bajada:
«algunos especialistas se indignan”

Cuerpo de nota:
«en lo que va de 2005 el conjunto de los trabajadores estadounidenses perdió el equivalente a 551.000 años leyendo blogs»
«están "ganseando" durante casi dos horas por día»

Es notorio, pero incluso en el trabajo más descaradamente ignominioso hay algo de nobleza. Si no, notar el caso del tristemente célebre Clarín Digital, y nótese el cariz que toma la pérdida, desde ese “pierde” entrecomillado del título hasta el perder existencial de ¡551.000 años! ¡Las cuitas del poder por la vida de sus empleados: se hace el bueno y de paso genera culpa vital!
Y también hay algo de la clásica maña del botón, porque aquel “perder” entrecomilladamente patronal, obvio, se aclara con la indignación de los especialistas; y con el “ están ganseando” posterior... por si quedaba alguna duda.
Ahora, a botones no me van a ganar: ¡póngase a argumentar mejor, chicos vagos de Clarín! Porque lo que dice el mentado Ferrer es algo distinto. Ferrer dijo que tal vez la “pérdida de tiempo” esté contemplada en el proceso de producción de ciertas organizaciones, que si no es en esto será en aquello; pero aceptarlo sería desacreditar a American Online y a Salary (¡¡¡Salary!!! No tienen límites: habría que quemarlos en la plaza pública), empresas asociadas, al menos desde el linkeo, cuando afirman que el bloggeo representa una pérdida de ¡759.000 de dólares! La mera existencia de este cálculo es ya una afrenta a la inteligencia.
No pierdo más mi tiempo.

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